Las diferencias entre el sector empresarial y los sindicatos volvieron a manifestarse en torno a la reforma del Código de Trabajo, durante el lanzamiento del programa “RD-Trabaja” y la jornada nacional de empleo “Tu Empleo Está Aquí”, encabezada por el presidente Luis Abinader.
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso J. Marranzini, consideró que la reforma representa una oportunidad para modernizar la legislación laboral y fortalecer el desarrollo productivo del país. Señaló que el debate no debe centrarse en la eliminación de la cesantía, sino en su integración dentro del sistema de seguridad social, adaptándola a las nuevas condiciones del mercado laboral.
“El 54% del empleo en la República Dominicana es informal y el 88% de las MIPYMES operan fuera de la formalidad, según datos del Banco Central. Esa es la realidad que debemos enfrentar si queremos un mercado laboral justo y sostenible”, enfatizó Marranzini.
En contraste, el presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Gabriel Antonio Del Río Doñé, fue enfático en su oposición a cualquier intento de modificar la cesantía, calificando de “necedad” continuar debatiendo sobre un derecho que considera inalienable para los trabajadores.
“La cesantía nosotros no vamos a ceder, y estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para mantenerla”, expresó Del Río Doñé.
Actualmente, la Comisión de Trabajo del Congreso Nacional analiza cuatro propuestas de reforma, entre ellas la remitida por el Senado y otras de carácter particular, como la presentada por la diputada Carmen Ligia Barceló, que plantea ajustes a la cesantía y la regulación de las jornadas intermitentes para trabajadores domésticos.
El debate sobre la reforma laboral se desarrolla en un contexto de crecimiento económico y búsqueda de mayor formalización del empleo, mientras distintos sectores demandan un equilibrio entre la protección de los derechos laborales y la competitividad empresarial.
