El huracán Melissa se ha convertido en la tormenta más intensa en tocar tierra en las últimas nueve décadas, según un análisis de AFP basado en datos de la agencia estadounidense NOAA.
Melissa golpeó Jamaica el martes como huracán categoría 5, con vientos sostenidos de alrededor de 300 km/h, causando severos daños en infraestructura y dejando a más de medio millón de personas sin electricidad. Posteriormente, llegó a Cuba este miércoles como huracán categoría 3, provocando lluvias torrenciales, fuertes vientos y alerta máxima en la región oriental del país.
De acuerdo con registros históricos, solo eventos como el huracán del Día del Trabajo en Florida en 1935 se aproximan a la magnitud de Melissa, con vientos similares y una presión atmosférica muy baja. A nivel mundial, fenómenos como el tifón Goni en Filipinas en 2020 o el huracán Patricia en México en 2015 registraron vientos superiores, aunque en muchos casos lejos de la costa.
Melissa es la quinta tormenta tropical de categoría 5 registrada este año en el Atlántico, superando al tifón Ragasa, que afectó Asia en septiembre de 2025. Los expertos señalan que el cambio climático está provocando un aumento en la frecuencia e intensidad de estos fenómenos extremos, elevando los riesgos para las comunidades costeras.
Las autoridades cubanas mantienen medidas preventivas, incluyendo evacuaciones masivas, suspensión de transporte y protección de infraestructuras estratégicas. Los ciudadanos han sido advertidos sobre posibles inundaciones, marejadas y deslizamientos en zonas vulnerables.
Este huracán se suma a una serie de tormentas extremas que recuerdan la necesidad de fortalecer la preparación y la respuesta ante desastres naturales en el Caribe.
