En los últimos años, la República Dominicana ha enfrentado numerosas amenazas ciclónicas que generaron alertas y medidas preventivas, pero la mayoría no impactaron de forma directa el territorio nacional.
Desde el 2021, fenómenos como los huracanes Larry, Lee, Beryl y Erin despertaron gran expectativa y vigilancia por parte de las autoridades meteorológicas, sin llegar a tocar tierra dominicana. A pesar de ello, muchos provocaron efectos indirectos como lluvias, inundaciones, cortes eléctricos, desplazamientos y daños menores.
El huracán Larry (2021) fue un sistema de mar abierto que se desplazó muy lejos del Caribe; Lee (2023) pasó al noreste de Samaná con lluvias y oleaje anormal; el histórico Beryl (2024), de categoría 5, transitó al sur del país a más de 325 kilómetros, dejando más de 500 mil personas sin energía y 57 acueductos fuera de servicio; mientras que Erin (2025) generó lluvias y oleaje fuerte en la zona norte, sin impacto directo.
Especialistas del clima destacan que los cambios de trayectoria e intensidad son comportamientos naturales en la evolución de los ciclones, y no fallos en los pronósticos, pues las condiciones atmosféricas cambian constantemente.
Asimismo, recordaron que la República Dominicana ha sufrido lluvias intensas no asociadas a huracanes, como las registradas en noviembre de 2022 y 2023, que causaron daños severos en el Gran Santo Domingo pese a haber sido advertidas con días de anticipación.
Las autoridades llaman a la población a mantener la prevención activa y seguir los boletines oficiales del COE e Indomet, especialmente durante la actual temporada ciclónica.
