En una escena cargada de simbolismo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ingresó este lunes al pleno de la Knéset, el Parlamento israelí, donde fue recibido con una ovación de más de tres minutos y un ambiente de profunda emoción. Desde el atril central, el mandatario anunció oficialmente el fin de la guerra en Gaza, poniendo término a 738 días de hostilidades que transformaron el panorama político y humanitario de Medio Oriente.
“Hoy los cielos están en calma, las armas callan, las sirenas se han apagado y el sol se alza sobre una tierra santa que por fin está en paz”, proclamó Trump. “Esta tierra, si Dios quiere, vivirá en paz por toda la eternidad”.
“Terminó la guerra en Gaza”
El mandatario destacó que el acuerdo alcanzado “marca no solo el final de una guerra, sino el comienzo de una nueva era”.
“Nadie pensaba que íbamos a lograrlo. ¡Qué bien se siente decirlo: los 20 rehenes están de regreso!”, celebró entre aplausos.
Trump subrayó que su meta no fue únicamente liberar a los secuestrados, sino sellar un pacto duradero que ponga fin al terror y restaure la fe y la esperanza en la región.
“Esto no es solo el fin de una guerra; es el fin de una era de terror y el inicio de una era de fe, esperanza y de Dios. Es el amanecer histórico de un nuevo Medio Oriente”, afirmó.
Con tono solemne, añadió:
“A medida que el polvo se asienta y las cenizas se limpian del aire, amanece en una región transformada. Las fuerzas del caos y el terror están ahora debilitadas, aisladas y totalmente derrotadas.”
Llamado a la unidad y cooperación regional
Durante su discurso, Trump anunció la creación de una “coalición de naciones orgullosas y responsables” para preservar la paz.
“Los enemigos de toda civilización están en retirada”, aseguró, haciendo un llamado a la cooperación con los países árabes y al fortalecimiento de la estabilidad regional.
El presidente recordó la resistencia del pueblo israelí:
“Israel soportó una guerra que solo un pueblo orgulloso y fiel podría resistir. Pero esta paz también pertenece a los palestinos, que por fin podrán conocer días de verdadera calma y reconstrucción.”
Trump evocó los Acuerdos de Abraham firmados durante su primera presidencia y adelantó que buscará reactivar la normalización de relaciones entre Israel y el mundo árabe.
“A todos los líderes que veré en Sharm el Sheij, les diré: únanse. Este es el momento de elegir la paz sobre el conflicto.”
En un gesto distendido, el mandatario se dirigió al primer ministro Benjamín Netanyahu, presente en la sesión:
“Ya no estás en guerra, podés ser más amable, Bibi”, dijo entre risas, mientras señalaba al líder opositor Yair Lapid, lo que fue interpretado como un guiño a la reconciliación política interna.
Una visita de menos de 24 horas que marca la historia
Trump aterrizó a las 9:30 de la mañana en el aeropuerto Ben-Gurión, donde fue recibido por el presidente Isaac Herzog y el propio Netanyahu. Tras reuniones privadas, se dirigió a la Knéset para su discurso, antes de volar a Egipto para la Cumbre de Paz de Sharm el Sheij, donde se firmará el acuerdo global para el fin del conflicto.
El pacto, fruto de intensas negociaciones lideradas por Washington, contempla la liberación de los últimos rehenes, la reducción gradual de la presencia militar israelí en Gaza y la creación de una administración tecnócrata internacional supervisada por una Junta de Paz con participación de la ONU, Estados Unidos, Egipto y Qatar.
Egipto: el siguiente paso hacia un acuerdo global
En la Cumbre de Sharm el Sheij, Trump copresidirá el acto junto al mandatario egipcio Abdelfatah al Sisi y más de 20 líderes internacionales, entre ellos los jefes de gobierno de Reino Unido, Italia, España y Francia.
El encuentro buscará definir la arquitectura de seguridad regional, el desarme progresivo de Hamas y la reconstrucción de Gaza bajo supervisión internacional.
El primer ministro de Qatar, Sheikh Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, aseguró que Hamas “está dispuesto a discutir cómo no representar una amenaza para Israel”, aunque el grupo aún no ha confirmado públicamente su compromiso con el desarme.
Un triunfo político y diplomático para Trump
El impacto del anuncio es profundo: para Israel, significa el fin de un prolongado aislamiento; para Trump, su mayor logro geopolítico del año.
“Hoy Medio Oriente amanece con esperanza. Lo que parecía imposible, se ha logrado”, dijo el mandatario antes de abordar el Air Force One rumbo a Egipto.
Con su discurso en Jerusalén, Donald Trump consolida su papel como mediador central de la paz en Medio Oriente, y muchos analistas ya lo describen como el inicio de una nueva era diplomática global.
