San Cristóbal.– Los residentes del sector Canastica, en el kilómetro 3.5 de esta provincia, describieron a Rodolfo Antonio Ramírez, alias “El Barbero”, como un hombre violento, agresivo y peligroso, tras el hallazgo de restos humanos calcinados en un terreno próximo a la vivienda que compartía con Lisset Melenciano Tejada, de 31 años, quien fue reportada como desaparecida desde el domingo 5 de octubre.
Una búsqueda que terminó en tragedia
Desde su desaparición, familiares y amigos de Lisset iniciaron una búsqueda desesperada que culminó con el hallazgo de lo que sus parientes aseguran son sus restos carbonizados.
La madre de la joven, Luz Yuberkis Tejada, declaró que su hija vivía atrapada en una relación marcada por la violencia, aunque nunca logró alejarse definitivamente de su agresor.
“No sé si era por amenazas o por miedo, pero siempre volvía con él”, expresó entre lágrimas, mientras se preparaba para darle sepultura a su hija.
Testimonios de vecinos: “Era un depredador”
Vecinos del sector narraron haber presenciado numerosos episodios de agresión y conflictos protagonizados por “El Barbero”.
Ivelise Franco Rodríguez, una residente, recordó que los pleitos entre la pareja eran frecuentes:
“A veces no podíamos dormir por los gritos. A mí misma quiso darme una bofetada una vez”.
Otro vecino, Luis Eduardo Guzmán, encargado de una construcción cercana, aseguró que Ramírez intentó agredir a su propio hijo con un machete y que robaba materiales de obra:
“El tipo no era fácil, era un depredador. Todo el mundo le tenía miedo”, afirmó.
Comportamientos extraños tras la desaparición
Tras la denuncia de desaparición, los residentes notaron una actitud sospechosa en Ramírez.
Evadía hablar del paradero de Lisset y se encontraron rastros de fuego y un colchón quemado en los alrededores de la vivienda, lo que aumentó la preocupación y las sospechas en la comunidad.
Detención y proceso judicial
La Policía Nacional confirmó la detención de Rodolfo Ramírez, luego de que un tribunal emitiera orden de arresto basada en las evidencias recolectadas en el lugar, entre ellas restos humanos y objetos personales que habrían pertenecido a la víctima.
Las autoridades trabajan para confirmar mediante análisis forenses la identidad de los restos y establecer la cronología exacta del crimen.
Clamor por justicia
Tanto la comunidad como los familiares de Lisset reclaman una condena ejemplar.
“Este hombre debe pagar con la pena máxima. No queremos que esto quede impune”, exigió la madre de la víctima.
El caso ha generado indignación nacional y reabre el debate sobre la falta de mecanismos de protección efectiva para mujeres en relaciones abusivas, un problema que sigue cobrando vidas en la República Dominicana.
