El diario The New York Times reveló este viernes que el gobierno de Nicolás Maduro ofreció a la administración del presidente Donald Trump acceso a importantes reservas de petróleo y minerales venezolanos, en un intento por reducir las tensiones políticas y militares entre ambos países.
Fuentes cercanas a las negociaciones —citadas por el medio estadounidense— afirmaron que la propuesta fue discutida mientras Washington calificaba al gobierno venezolano de “cartel narcoterrorista” y mantenía un despliegue naval en el Caribe para combatir presuntas redes de narcotráfico vinculadas al régimen.
EL ACUERDO PROPUESTO
De acuerdo con el informe, Maduro habría ofrecido abrir todos los proyectos actuales y futuros de petróleo y oro a empresas norteamericanas, en condiciones de contratos preferenciales, incluyendo la posibilidad de revertir las exportaciones de crudo venezolano de China hacia Estados Unidos.
El planteamiento también incluía la reducción de los contratos energéticos y mineros con compañías chinas, iraníes y rusas, con el fin de restablecer parcialmente la relación económica entre Caracas y Washington.
“La oferta fue percibida como un intento desesperado del gobierno venezolano de recuperar legitimidad internacional y acceso a mercados occidentales”, indicó una de las fuentes citadas por The New York Times.
RECHAZO DE WASHINGTON
La Casa Blanca, sin embargo, rechazó la propuesta y decidió suspender toda vía diplomática con Caracas, según confirmaron funcionarios estadounidenses al medio.
La decisión se produjo la semana pasada, después de que las agencias de inteligencia de EE. UU. advirtieran sobre nuevos vínculos entre el aparato militar venezolano y redes internacionales de tráfico de drogas y oro ilegal.
Desde entonces, el gobierno de Trump ha intensificado su despliegue militar en aguas internacionales cercanas a Venezuela, en lo que oficialmente se describe como una operación antinarcóticos, dirigida principalmente contra el Cartel de los Soles, presuntamente liderado por altos mandos del chavismo.
ANÁLISIS Y REPERCUSIONES
Aunque Washington insiste en que su objetivo es el combate al narcotráfico, varios analistas sostienen que la operación naval podría ocultar un objetivo político más amplio: presionar o forzar la salida de Nicolás Maduro del poder.
“La coincidencia temporal entre la ruptura diplomática, el despliegue militar y el rechazo a la oferta económica sugiere que la administración Trump optó por una vía de máxima presión”, explicó un exdiplomático venezolano consultado por The New York Times.
La publicación del diario estadounidense ha generado fuertes reacciones tanto en Caracas como en Washington. Mientras el gobierno de Maduro no ha ofrecido una respuesta oficial, voceros del chavismo calificaron la información como “una manipulación mediática al servicio del imperialismo”.
Por su parte, analistas en EE. UU. señalan que la revelación coincide con el momento en que Trump ha endurecido su retórica contra China, Irán y Rusia, los tres principales aliados económicos de Venezuela, lo que sugiere una estrategia geopolítica de presión indirecta sobre el bloque aliado a Maduro.
