El presidente ruso Vladímir Putin sorprendió este viernes al elogiar a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien calificó como un líder que “realmente hace mucho por la resolución de crisis internacionales”, tras conocerse que el Premio Nobel de la Paz 2025 fue otorgado a la opositora venezolana María Corina Machado.
Durante una rueda de prensa en Dusambé, el mandatario ruso afirmó que Trump “se esfuerza genuinamente por resolver conflictos complejos y prolongados”, citando como ejemplo la reciente iniciativa de alto el fuego en Gaza impulsada por la Casa Blanca.
“No soy yo quien decide si el actual presidente de Estados Unidos merece o no un premio Nobel, pero él realmente hace mucho para la resolución de crisis prolongadas”, expresó Putin ante periodistas internacionales.
“TRUMP ESTÁ TRABAJANDO POR LA PAZ”
Putin añadió que el líder estadounidense “definitivamente está trabajando en estos temas, en lograr la paz y en resolver situaciones internacionales difíciles”, insistiendo en que el proceso impulsado por Washington en Medio Oriente “podría convertirse en un hecho histórico si logra consolidarse”.
El presidente ruso, que ha mantenido una relación política ambivalente con Trump a lo largo de los años, consideró que el reconocimiento a Machado no desmerece los esfuerzos diplomáticos que, a su juicio, realiza el mandatario norteamericano.
CRÍTICA AL COMITÉ NOBEL
En un tono crítico, Putin recordó que en ocasiones anteriores “el Comité ha otorgado el Premio Nobel de la Paz a personas que no han hecho nada por la paz”, lo que, según él, “ha dañado enormemente el prestigio del galardón”.
Aunque evitó pronunciarse directamente sobre si Trump merecía o no el Nobel, el mandatario ruso sugirió que si el plan estadounidense para la Franja de Gaza logra consolidarse y pone fin al conflicto, “habrá que ver si el premio estaría a la altura de un acontecimiento de esa magnitud histórica”.
Las declaraciones de Putin llegan en un momento de reacomodo geopolítico, cuando Estados Unidos intenta reposicionar su liderazgo diplomático tras el acuerdo de tregua en Gaza y Rusia busca mantener su influencia en Asia Central y Medio Oriente.
