Las palabras de Donald Trump han encendido las alarmas diplomáticas en Europa. El presidente de Estados Unidos insinuó la posibilidad de que la OTAN expulse a España por no cumplir sus compromisos de gasto en defensa, un comentario que provocó una inmediata respuesta del Gobierno español, que asegura estar “muy tranquilo” y reafirma su compromiso con la Alianza Atlántica.
Fuentes del Ejecutivo confirmaron a EFE que España cumple con sus objetivos de capacidad, al igual que otros países miembros, y recordaron que el país es “miembro de pleno derecho y comprometido con la OTAN”.
Trump, conocido por su estilo provocador, ya había criticado en varias ocasiones al Gobierno español por su negativa a aumentar el gasto militar. Sin embargo, nunca antes había sugerido una expulsión formal. Sus declaraciones, hechas durante un encuentro con el presidente finlandés Alexander Stubb, cayeron como un misil político en Madrid.
“No tienen excusa para no hacerlo. Tal vez deberían expulsarlos de la OTAN, francamente”, dijo el mandatario estadounidense.
FEIJÓO CULPA A SÁNCHEZ DEL CONFLICTO DIPLOMÁTICO
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, reaccionó de inmediato responsabilizando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber provocado la tensión con Washington.
“El problema no es España. El problema es Sánchez”, escribió Feijóo en su cuenta de X (antes Twitter), agregando que “España es un socio creíble, orgulloso y comprometido con la OTAN” y que “Sánchez saldrá de La Moncloa antes de que España salga de la Alianza”.
La controversia surge justo después de que España alcanzara un acuerdo con la OTAN para elevar su presupuesto militar al 2,1 % del PIB, con cierta flexibilidad para cumplir la meta del 5 % establecida en los planes estratégicos de la organización.
Mientras tanto, desde La Moncloa insisten en mantener la calma y subrayan que la relación entre España y la OTAN “no está en cuestión”, pese a los comentarios incendiarios del líder estadounidense.
La amenaza de Trump, sin embargo, reabre un viejo debate en Europa sobre la dependencia militar del bloque frente a Estados Unidos y deja en el aire una pregunta que resuena en los pasillos diplomáticos de Bruselas: ¿es España el nuevo blanco de la ofensiva trumpista?
