El papa León XIV exhortó este jueves a los obispos de Estados Unidos a pronunciarse “con fuerza y en unidad” en defensa de los migrantes, en medio del incremento de los controles fronterizos y las deportaciones en ese país.
El llamado se produjo durante una reunión privada en el Vaticano con una delegación católica de El Paso, Texas, que entregó al pontífice más de cien cartas escritas por inmigrantes, en su mayoría indocumentados y familias mixtas pertenecientes a comunidades católicas estadounidenses.
“Escuchar el clamor de los marginados”
El obispo Mark J. Seitz, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), explicó que las misivas fueron entregadas al papa atadas con un lazo y acompañadas de una nota escrita en español que decía:
“Papa León, por favor escuche el clamor de quienes están siendo marginados”.
Según los asistentes al encuentro, el pontífice leyó varios mensajes visiblemente conmovido y expresó:
“Estoy feliz de estar con ustedes”.
El Hope Border Institute, organización que acompañó a la delegación, informó que León XIV reiteró la necesidad de que la Iglesia hable “con fuerza y en unidad” frente a la situación migratoria y defendió el compromiso evangélico de ofrecer hospitalidad y protección a quienes huyen de la pobreza, la violencia o la exclusión.
Migración y fe en medio de la incertidumbre
Los representantes presentaron al pontífice un video titulado “Carta al papa León XIV y la Iglesia Católica en Estados Unidos”, que recoge los testimonios de inmigrantes que viven con temor a las redadas y deportaciones.
En una homilía reciente, León XIV denunció la “frialdad de la indiferencia” y el “estigma de la discriminación” hacia los migrantes, e instó a los fieles a “acoger al extranjero como a un hermano”, recordando que la defensa de la dignidad humana es “una misión irrenunciable de la Iglesia”.
Contexto: tensión por políticas migratorias
La audiencia papal se produce en un contexto de endurecimiento migratorio en Estados Unidos, donde el gobierno ha desplegado tropas de la Guardia Nacional en varias ciudades —incluida Chicago— como parte de un plan de seguridad fronteriza.
De acuerdo con CBS News, la administración Trump sostiene que estas medidas son necesarias para proteger la seguridad pública; sin embargo, líderes eclesiásticos y organizaciones civiles denuncian que afectan gravemente a familias y comunidades vulnerables.
Una de las cartas entregadas al papa, escrita por una mujer guatemalteca residente en San Francisco desde hace 25 años, expresaba:
“El papa tiene que hablar con Trump y pedirle que piense en lo que está haciendo a los inmigrantes… Trump tiene que escucharle”.
La respuesta de la Iglesia estadounidense
El obispo Seitz aclaró que la Iglesia no busca “entrar en la refriega política”, sino reafirmar el mensaje evangélico de dignidad y justicia.
Diversas diócesis y congregaciones católicas en EE. UU. han reforzado sus acciones de acompañamiento: asistencia en cortes migratorias, apoyo legal, protestas contra leyes que separan familias y condena pública de las redadas del ICE.
Se prevé que la situación de los migrantes sea uno de los temas centrales de la próxima asamblea general de obispos que se celebrará en Baltimore, donde se espera una declaración colectiva sobre el papel de la Iglesia frente a la crisis humanitaria.
