El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que España debería ser expulsada de la OTAN por no adherirse al nuevo objetivo de gasto militar del 5% del Producto Interno Bruto (PIB), una medida impulsada por Washington para reforzar las capacidades de defensa de la alianza atlántica.
El comentario fue realizado durante la visita oficial del presidente de Finlandia, Alexander Stubb, a la Casa Blanca, en medio de una conversación en la que Trump volvió a insistir en que los aliados europeos deben aumentar de forma significativa su inversión en defensa.
“Tal vez deberían expulsarlos”, dijo el mandatario refiriéndose a España, según asistentes a la reunión bilateral, al señalar que el país ibérico era “la única excepción” dentro de la nueva meta presupuestaria aprobada por la alianza.
Tensiones dentro de la OTAN
Las declaraciones de Trump llegan en un contexto de tensión creciente entre Estados Unidos y algunos miembros europeos, luego de que los países aliados acordaran en la última cumbre de La Haya elevar su compromiso de gasto militar hasta el 5% del PIB:
3.5% destinado a gasto militar directo.
1.5% orientado a infraestructura, ciberdefensa y logística estratégica.
La propuesta, considerada por Washington como “esencial para garantizar la disuasión y la interoperabilidad de la OTAN frente a nuevas amenazas globales”, ha generado controversia entre los socios del bloque, especialmente en Europa Occidental.
España se desmarca del pacto
El Gobierno español se desmarcó del texto final impulsado por Estados Unidos, proponiendo un enfoque más gradual con el argumento de que podría cumplir con los objetivos de defensa sin superar el 2.1% del PIB.
Fuentes del Ministerio de Defensa de España defendieron la postura oficial señalando que un aumento superior “forzaría recortes sociales inaceptables”, y que su política busca “mantener un equilibrio entre las obligaciones internacionales y las prioridades internas”.
Washington eleva la presión
Según datos oficiales de la OTAN, España destinó en 2024 apenas un 1.24% de su PIB a defensa, cifra muy por debajo tanto del 2% mínimo acordado como del nuevo umbral del 5% propuesto por la administración Trump.
Analistas en Washington advierten que, si España mantiene su posición, podría enfrentar una crisis diplomática sin precedentes dentro de la alianza, reavivando el debate sobre la carga presupuestaria compartida y el liderazgo estadounidense en Europa.
“No se puede garantizar la seguridad colectiva con aliados que no cumplen con su parte”, habría dicho Trump durante la reunión, insistiendo en que “Estados Unidos no seguirá financiando la defensa de quienes no invierten en ella”.
