Un artefacto explosivo fue detonado la mañana de este jueves cerca de una estación de policía en el corregimiento de Robles, municipio de Jamundí, al suroeste de Colombia, dejando cuatro civiles heridos, entre ellos dos menores de edad, además de cuantiosos daños materiales.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el ataque habría sido perpetrado por la facción disidente “Jaime Martínez”, un grupo armado ilegal que se apartó del proceso de paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las FARC.
Detalles del ataque
El brigadier general Henry Yesid Bello Cubides, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, informó que los atacantes emplearon explosivos improvisados tipo cilindro, dirigidos contra la estación policial.
“Cuatro civiles resultaron heridos, dos menores y dos adultos. Afortunadamente, ningún uniformado resultó afectado”, declaró el alto oficial.
La Alcaldía de Jamundí confirmó mediante un comunicado que varias viviendas cercanas sufrieron daños por la onda expansiva, y que los lesionados fueron trasladados al hospital principal del municipio, donde permanecen bajo observación médica.
Zona estratégica para el narcotráfico
Jamundí, localizado en el departamento del Valle del Cauca, es considerado un punto estratégico para las organizaciones criminales debido a la presencia de cultivos ilícitos y su conexión con el puerto de Buenaventura, una de las principales rutas del narcotráfico en el suroeste del país.
Las autoridades mantienen operativos de búsqueda y patrullaje en la zona, mientras se investiga el desplazamiento de células armadas que operan en el corredor montañoso entre Cauca y Valle del Cauca.
Reacción de las autoridades
El gobierno local condenó el atentado y pidió al Estado reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad en la región.
“Rechazamos categóricamente este acto terrorista que pone en riesgo la vida de nuestros ciudadanos y altera la tranquilidad del municipio”, indicó la Alcaldía de Jamundí.
Por su parte, el Ejército y la Policía intensificaron los patrullajes terrestres y aéreos en las zonas rurales cercanas, en coordinación con la Fuerza de Tarea Conjunta Hércules, que opera en el suroccidente del país.
El atentado ocurre en medio de un aumento de los ataques atribuidos a grupos disidentes en el Valle y el Cauca, regiones que han registrado en los últimos meses una escalada de violencia contra la fuerza pública y la población civil.
