Hogares estadounidenses se preparan para una Navidad más cara por inflación y nuevos aranceles
WASHINGTON.– La mayoría de los hogares estadounidenses se preparan para un aumento en los precios durante la temporada navideña 2025, impulsado por la inflación persistente y el impacto de los nuevos aranceles comerciales, de acuerdo con un informe publicado por Newsweek.
El más reciente sondeo Consumer Pulse de KPMG revela que los ciudadanos anticipan un gasto promedio de 847 dólares, lo que representa un incremento de 4,6% respecto al año anterior. Ocho de cada diez consumidores atribuyen directamente la subida de precios a las nuevas tarifas aduaneras impuestas por el gobierno.
“El consumidor está gastando como un jugador de póker con pocas fichas. Sabe que no puede jugar cada mano, pero está dispuesto a apostarlo todo cuando ve una oportunidad con alto valor emocional”, explicó Duleep Rodrigo, líder de Consumo y Venta Minorista de KPMG, en declaraciones a Newsweek.
Inflación por encima del objetivo de la Reserva Federal
Datos del Departamento de Trabajo muestran que los precios al consumidor aumentaron 2,9% interanual en agosto, mientras que los precios núcleo (sin alimentos ni energía) crecieron 3,1%, superando el objetivo de 2% de la Reserva Federal.
Este escenario mantiene preocupados a los hogares, que temen el impacto en sus presupuestos mensuales y en su capacidad de gasto durante las fiestas.
Empresarios y consumidores bajo presión
De acuerdo con empresarios consultados por Newsweek, la inflación y los aranceles generan un doble efecto: los costos de producción se disparan y las empresas se ven obligadas a subir precios, pero al mismo tiempo deben ofrecer descuentos y promociones para atraer a los compradores.
La firma Adobe Analytics proyecta que las ventas online entre el 1 de noviembre y el 31 de diciembre alcanzarán 253.400 millones de dólares, un aumento interanual del 5,3%, notablemente menor que el crecimiento del 8,7% registrado en 2024.
Por su parte, el Instituto de Economía de Mastercard prevé un crecimiento del 3,6% en las ventas minoristas, destacando que el alza “será impulsada más por la inflación que por un aumento real en el volumen de compras”.
Prioridades ajustadas y cambios en el consumo
Según KPMG, el incremento del gasto refleja mayores costos, no necesariamente un aumento en el poder adquisitivo. “Existe también un componente psicológico en el que el consumidor navega en medio de incertidumbres complejas”, apuntó Rodrigo.
La especialista en comercio minorista Nicole Leinbach Hoffman coincidió en que los consumidores adoptan una mentalidad más restrictiva:
“La inflación, los costes, los desafíos derivados de los aranceles y otras presiones como la deuda y los altos tipos de interés hacen que las familias prioricen sus compras navideñas y busquen ofertas anticipadas”.
El estudio de KPMG también muestra un cambio en las prioridades: mientras el gasto en alimentos aumentará 23%, los estadounidenses reducirán sus compras en juguetes (-15%), muebles (-12%) y artículos para hobbies (-9%).
Una temporada de competencia feroz
Los analistas prevén una temporada de descuentos altamente competitiva, en la que los minoristas intentarán equilibrar la necesidad de mantener márgenes de ganancia con el reto de captar a un consumidor más cauto y selectivo.
En este contexto, la evolución de los precios, la efectividad de las promociones y la capacidad de adaptación de las empresas definirán el pulso económico de los últimos meses del año en Estados Unidos.
