CHICAGO.– Los Cachorros de Chicago respondieron con determinación y se mantuvieron con vida en la Serie Divisional de la Liga Nacional, al derrotar 4-3 a los Cerveceros de Milwaukee en un intenso duelo celebrado este miércoles en el Wrigley Field.
Por segunda vez en tres juegos, Michael Busch abrió el encuentro con un cuadrangular que encendió la ofensiva local y marcó el rumbo del partido. La conexión se elevó hacia la icónica canasta sobre el muro de ladrillos del jardín derecho, desatando el júbilo en el estadio y borrando el mal sabor de un inicio complicado en la parte alta del primer episodio.
El batazo de Busch impulsó un rally de cuatro carreras en la primera entrada, consolidado con un sencillo productor de dos de Pete Crow-Armstrong que puso el marcador 3-1 y dio a los Cachorros una ventaja que no volverían a ceder.
“El caos de la primera entrada se disipó con ese jonrón. Fue el golpe que necesitábamos para recobrar la confianza”, expresó Busch tras el encuentro.
El cuerpo de lanzadores de Chicago se encargó de preservar la ventaja con solidez, conteniendo los intentos de remontada de los Cerveceros y evitando que el partido se les escapara.
Con este triunfo, los Cachorros reducen la serie a 2-1 y se preparan para disputar el Juego 4 este jueves, nuevamente en el Wrigley Field, donde registran un impresionante récord combinado de 53-30 entre temporada regular y postemporada.
De acuerdo con las estadísticas históricas, solo 14 equipos han logrado forzar un cuarto juego tras perder los dos primeros en una Serie Divisional bajo el formato actual. De ellos, cinco han llevado la serie a un quinto juego decisivo y tres han completado la remontada.
Con su victoria en casa, los Cachorros demostraron que aún no están listos para rendirse, manteniendo viva la esperanza de una remontada histórica ante Milwaukee.
