El Ejército de Israel interceptó este miércoles ocho embarcaciones pertenecientes a una flotilla humanitaria que intentaba romper el bloqueo naval y llegar a la Franja de Gaza, según informó la organización Global Sumud y confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
“Otro intento inútil de romper el bloqueo naval legal e ingresar a una zona de combate terminó en nada”, declaró la cancillería, dirigida por Gideon Saar, agregando que los barcos y sus tripulantes fueron trasladados “a un puerto israelí, donde se encuentran a salvo y con buena salud”.
El Ministerio precisó además que los detenidos serán deportados en breve, en cumplimiento de los protocolos israelíes sobre ingreso a zonas de conflicto.
Denuncias de los organizadores
La organización Global Sumud denunció que tres de las embarcaciones —Gaza Sunbirds, Alaa Al-Najjar y Anas Al-Sharif— fueron “interceptadas ilegalmente” y que una cuarta, con más de 90 personas a bordo, se encontraba “bajo ataque” en el momento del contacto.
“Nuestra flotilla se encuentra a 150 millas náuticas de Gaza, acercándose a una zona donde misiones anteriores fueron atacadas. Mantengan los ojos sobre nosotros, pero sin olvidar lo que ocurre dentro del enclave”, publicó la organización en su canal de Telegram antes de la interceptación.
Los activistas afirmaron que una de las embarcaciones fue atacada por un helicóptero israelí, pese a transportar médicos, periodistas y defensores de derechos humanos.
Una semana después de una operación similar
Este nuevo incidente ocurre apenas una semana después de que la Armada israelí interceptara más de 40 buques de la Flotilla Sumud, considerada la mayor misión activista contra el bloqueo de Gaza, deportando a 479 participantes, entre ellos la ambientalista sueca Greta Thunberg.
Origen y composición de la flotilla
La nueva misión humanitaria está integrada por ocho veleros que zarparon el 27 de septiembre desde Catania (Italia), acompañados del barco Conscience, que ya había sido atacado en mayo frente a Malta y zarpó nuevamente desde Otranto el 30 de septiembre.
Los organizadores afirmaron que el objetivo era entregar ayuda médica y alimentos a la población gazatí, afectada por más de dos años de guerra. Sin embargo, Israel sostiene que estas flotillas representan “riesgos de seguridad”, al intentar ingresar a un territorio controlado por Hamás.
Contexto político y militar
La intercepción coincide con los actos conmemorativos del segundo aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023, perpetrado por Hamás, en el que murieron 1.200 personas y 251 fueron secuestradas.
Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) intensificaron sus operaciones en la ciudad de Gaza, donde la División 98 eliminó varias células de Hamás que, según el ejército, planeaban ataques con explosivos y morteros.
Los bombardeos selectivos, realizados entre domingo y lunes, fueron coordinados con el Shin Bet y el Comando Sur. En uno de los incidentes, milicianos lanzaron un misil antitanque contra vehículos de ingeniería israelíes sin causar bajas; poco después, la aviación israelí destruyó la instalación desde donde se efectuó el disparo.
Negociaciones paralelas en Egipto
Los hechos ocurren mientras en Sharm el Sheij (Egipto) continúan las negociaciones de paz entre delegaciones de Estados Unidos, Israel y Hamás, orientadas a aplicar el plan de pacificación propuesto por el presidente Donald Trump, aceptado por el primer ministro Benjamín Netanyahu.
El ambiente diplomático sigue siendo delicado y tenso, mientras las operaciones militares y las misiones humanitarias reflejan la complejidad de un conflicto que combina guerra, bloqueo y crisis humanitaria en uno de los territorios más castigados del planeta.
