El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó ejercicios militares con fuego real en aguas del mar Caribe, en los que participaron buques de guerra, submarinos nucleares, aviones F-35 y efectivos del Cuerpo de Marines.
En un video difundido en la cuenta oficial del Comando Sur en X se observan disparos coordinados de cañones navales, lanzamientos de proyectiles y maniobras de formación, acompañados de la advertencia: “No se equivoquen. Lo que están haciendo ahora no es un entrenamiento. Este es un ejercicio en condiciones reales”.
Estrategia de seguridad de Washington
Según un comunicado oficial, estas maniobras forman parte de la estrategia del Departamento de Defensa para reforzar la presencia militar en el Caribe, con el objetivo de mantener el control de rutas de narcotráfico y enfrentar lo que Washington clasifica como “grupos armados no estatales” y “organizaciones terroristas”.
La administración del presidente Donald Trump notificó al Congreso que recientes operaciones dejaron 14 presuntos miembros de redes de tráfico abatidos, y aseguró que dichas acciones “constituyen un ataque armado contra Estados Unidos”.
La portavoz presidencial, Anna Kelly, defendió la medida: “El presidente actuó en línea con el derecho de los conflictos armados para proteger al país de quienes intentan traer veneno mortal a nuestras costas. Cumple su promesa de enfrentar a los carteles y eliminar estas amenazas de seguridad nacional”.
La mayor movilización en 30 años
El despliegue incluye diez aviones F-35 en Puerto Rico, ocho buques de guerra y un submarino nuclear, configurando la mayor movilización militar de EE.UU. en el Caribe en más de tres décadas.
Las maniobras coinciden con las advertencias de Trump de derribar aeronaves venezolanas que se acerquen a barcos estadounidenses, después de que dos aviones militares de Caracas sobrevolaran cerca de una nave norteamericana.
Respuesta de Venezuela
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, denunció la presencia de cinco aviones de combate de EE.UU. a 75 kilómetros de la costa venezolana, calificándolo como “provocación” y “amenaza contra nuestra seguridad nacional”.
El gobierno de Nicolás Maduro emitió además una nota oficial de rechazo, denunciando una “flagrante violación del derecho internacional” y advirtiendo sobre riesgos para la aviación civil. Maduro acusó a Washington de usar las operaciones antidrogas como pretexto para impulsar un cambio político en Venezuela.
Un Caribe bajo tensión
El panorama en la región se mantiene en alta vigilancia, con operaciones navales en curso y acusaciones cruzadas que elevan la tensión entre Caracas y Washington sobre la legalidad y los riesgos de estas maniobras militares.
