El Gobierno de Kenia celebró este miércoles la aprobación por parte del Consejo de Seguridad de la ONU del despliegue en Haití de una Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF), al calificarla como un “avance positivo” hacia la construcción de un país “más pacífico y seguro”.
La resolución, impulsada por Estados Unidos y Panamá, sustituye a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), que hasta ahora había sido liderada por Kenia. La votación, realizada el martes, concluyó con 12 votos a favor, tres abstenciones (China, Rusia y Pakistán) y ninguno en contra, otorgándole carácter de implementación inmediata.
Mandato reforzado de la nueva fuerza
El secretario principal keniano de Asuntos Exteriores, Korir Sing’Oei, detalló en un comunicado que la GSF estará integrada por 5,500 policías y militares, y contará con el apoyo de una Oficina Técnica de la ONU, encargada de proporcionar respaldo logístico, movilizar recursos y coordinar las operaciones.
“La nueva misión tiene un mandato sólido que incluye operaciones antipandillas basadas en inteligencia para neutralizar, aislar y disuadir a estos grupos”, afirmó Sing’Oei.
Kenia, tras liderar la MSS y reconocer las limitaciones que enfrentó en el terreno, “da la bienvenida” a la transición hacia esta nueva etapa, que también seguirá contando con efectivos kenianos y de países centroamericanos y caribeños.
Balance de la misión anterior
El Consejo de Seguridad había aprobado en octubre de 2023, a petición del Gobierno haitiano, la creación de la MSS por un año prorrogable. El primer contingente keniano llegó en junio de 2024, pero el despliegue solo alcanzó 970 efectivos de los 2,500 previstos inicialmente.
Tras 15 meses de operaciones, la MSS no logró recuperar territorios controlados por las bandas armadas, pese a las acciones dirigidas contra sus líderes. En ese tiempo, las pandillas ampliaron su dominio en zonas estratégicas como Artibonite y el departamento del Centro, mientras más de 1,3 millones de personas fueron desplazadas internamente por la violencia.
