La Fuerza Aérea de Estados Unidos anunció este lunes el despliegue permanente de drones MQ-9 Reaper en la base aérea de Kunsan, ubicada en la costa oeste surcoreana, a solo 402 kilómetros de China, reactivando al 431st Expeditionary Reconnaissance Squadron. La medida se enmarca en la estrategia de Washington para reforzar su poder aéreo en Asia Oriental en medio de la creciente tensión en la región.
Los MQ-9, aeronaves no tripuladas de gran autonomía, poseen un alcance superior a 2,575 kilómetros (1,600 millas) y pueden permanecer en vuelo de forma indefinida con reabastecimiento aéreo. Además de misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, cuentan con capacidad de combate, pudiendo portar misiles Hellfire y bombas guiadas por láser.
Alcance estratégico
La ubicación de Kunsan permite a los drones cubrir todo el territorio norcoreano, el mar de China Oriental, Taiwán y hasta el mar de Bohai, donde China realiza frecuentes maniobras navales. Esta proximidad convierte al despliegue en un movimiento de alto valor estratégico en el Indo-Pacífico.
“El MQ-9 aporta una capacidad poderosa a la región. Estamos aquí para apoyar la misión, profundizar la cooperación y demostrar nuestro compromiso compartido con la seguridad y estabilidad en todo el Indo-Pacífico”, afirmó el teniente coronel Douglas Slater, nuevo comandante del escuadrón.
Compromiso con Corea del Sur
La decisión refuerza la alianza de Washington con Seúl y sus socios en el Pacífico, en un momento en que algunos sectores han puesto en duda la continuidad del respaldo estadounidense bajo la administración de Donald Trump, enfocada en desafíos internos y regionales más cercanos a su territorio.
Aunque no se precisó cuántos drones estarán operando en Kunsan, la Fuerza Aérea informó que actualmente dispone de 50 MQ-9 Reaper en inventario.
Antecedentes y contexto militar
El 431st Squadron tiene historia en el Pacífico: fue creado en 1943 en Australia para escoltar bombarderos en la Segunda Guerra Mundial. Su última actividad registrada fue en California hasta su cierre en 1992.
La activación del escuadrón constituye el segundo gran movimiento militar de EE.UU. en Corea del Sur este año. En julio, 31 cazas F-16 y 1,000 efectivos fueron trasladados de Kunsan a la base aérea de Osan, más próxima a Corea del Norte, como parte de un plan de reorganización táctica que se mantendrá hasta octubre de 2026.
