La histórica residencia “No Me Quiero Ir De Aquí” de Bad Bunny en el Coliseo de Puerto Rico no solo convocó a más de 460.000 personas entre el 11 de julio y el 14 de septiembre, sino que también generó un fenómeno musical en Spotify, donde se crearon alrededor de 25.000 nuevas listas de canciones con el nombre del artista o de Puerto Rico.
Según datos revelados este jueves por la plataforma, durante los 10 fines de semana de presentaciones, las reproducciones globales de Bad Bunny aumentaron un 7 % en Estados Unidos, con Nueva York y Miami como ciudades líderes, y California y Texas encabezando los estados con más oyentes hispanos.
Impacto en América Latina
A nivel internacional, México se consolidó como su principal mercado, seguido de Santiago, Bogotá, Lima y Ciudad de Guatemala, confirmando que la influencia del Conejo Malo trascendió la isla para impactar a toda la región. Además, playlists con nombres como “Acho PR” crecieron un 29 %, reflejando cómo la residencia también impulsó la identidad cultural puertorriqueña.
Artistas invitados también crecieron
La cita musical también amplificó a otros talentos boricuas. El cuarteto Chuwi, con quien Bad Bunny grabó “Weltita”, vio un aumento del 18 % de nuevos oyentes en EE.UU., alcanzando un 38 % extra en la segunda fecha. Por su parte, Los Pleneros de la Cresta, que colaboraron en “Café con Ron”, subieron un 46 % en reproducciones.
La cantante urbana RaiNao, que apareció varias veces en la emblemática casita del escenario, ganó un 26 % de seguidores el día inaugural de la residencia. Otros temas como “Veldá” (con Dei V y Omar Courtz), “Alambre púa” y “Baile Inolvidable” se convirtieron en verdaderos himnos del evento.
Las presentaciones sorpresa también dejaron huella: Wisin (+41 %), De La Ghetto (+19 %), y colaboraciones especiales con Rubén Blades e Ivy Queen consolidaron el espectáculo como una vitrina de diversidad y peso cultural.
Un hito global
La residencia, que culmina este sábado, no solo reafirma a Bad Bunny como el artista latino más influyente del momento, sino que también demostró el poder de la música urbana para elevar la cultura puertorriqueña en el escenario mundial.
