Cientos de conductores y repartidores de plataformas digitales como Gojek y Grab salieron este miércoles a las calles de la capital indonesia para reclamar mejores condiciones laborales y la destitución del ministro de Transporte, Dudy Purwagandhi.
Aunque los organizadores habían anunciado entre 2,000 y 5,000 participantes, la asistencia quedó reducida a varios centenares debido a la lluvia. Aun así, el Gobierno desplegó más de 6,000 agentes en torno al Parlamento y al monumento Arjuna Wijaya para evitar disturbios como los registrados en jornadas anteriores, que han dejado al menos una decena de muertos.
La movilización se produce en un contexto de creciente malestar social tras conocerse los salarios de hasta 14,000 dólares que recibirán los diputados, frente a un ingreso promedio mensual de apenas el 3 % de esa cifra. El descontento, inicialmente encabezado por estudiantes, se intensificó después de la muerte de un conductor de Gojek, arrollado por un vehículo policial en las primeras protestas.
Demandas de los trabajadores
La asociación nacional Garda insiste en que el aumento de la remuneración por servicio es una prioridad urgente para los cerca de cinco millones de empleados del sector digital en Indonesia. Además, reclaman cambios estructurales en la Policía, a la que acusan de represión, y celebraron que el presidente Prabowo Subianto ya prepara una reforma de la institución.
Contexto político
Las protestas coinciden con la ratificación por parte del Tribunal Constitucional de una controvertida reforma que amplía la participación de militares en activo dentro de organismos públicos, medida que había sido cuestionada por sectores de la sociedad civil.
Los manifestantes advirtieron que las movilizaciones continuarán hasta que el Gobierno atienda sus reclamos y garantice mejores condiciones de vida a millones de trabajadores que sostienen la economía digital del país.
