Las autoridades iraníes bloquearon este martes el acceso al cementerio de Aichi, donde está enterrada Mahsa Amini, en la ciudad de Saqqez, Kurdistán iraní, para impedir las conmemoraciones por el tercer aniversario de su muerte, informó la ONG Hengaw, con sede en Oslo.
“La entrada al cementerio ha sido totalmente bloqueada con un fuerte despliegue militar, haciendo imposible entrar o salir del lugar”, denunció la organización.
Patrullaje y tensión en Saqqez
Hengaw también reportó que fuerzas de seguridad patrullan las calles de la ciudad natal de Amini, mientras helicópteros militares sobrevuelan la zona. En paralelo, numerosos comercios se sumaron a una huelga general, con las puertas cerradas en señal de conmemoración. La información fue confirmada por la ONG opositora en el exilio Iran Human Rights.
El caso que encendió las protestas
Mahsa Amini, de 22 años, murió el 16 de septiembre de 2022 en Teherán, tras ser detenida por la policía de la moral por presuntamente no llevar correctamente el velo. Su muerte desató protestas feministas y antigubernamentales bajo la consigna “Mujer, Vida, Libertad”, que exigían el fin de la República Islámica.
Las manifestaciones fueron sofocadas con una dura represión: 500 muertos y más de 22,000 detenidos en todo el país, según ONGs.
Un desafío que persiste
Pese a los castigos con látigo, detenciones e incluso la incautación de vehículos, muchas mujeres iraníes han dejado de portar el velo en espacios públicos. El Gobierno no ha logrado contener del todo el espíritu de desobediencia civil, lo que ha derivado en una relajación parcial de la presión estatal.
