El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó este domingo al Gobierno de Estados Unidos de intentar garantizar impunidad al exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a más de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado, mediante sanciones y aranceles contra Brasil.
En un artículo publicado en The New York Times, Lula denunció que la Casa Blanca está utilizando la Ley Magnitsky —que permite sancionar a individuos por corrupción o violaciones de derechos humanos— para presionar al Tribunal Supremo brasileño y favorecer a Bolsonaro, aliado del presidente estadounidense Donald Trump.
El mandatario se declaró “orgulloso de la histórica decisión” del Supremo que sentenció a Bolsonaro por conspirar contra el orden democrático tras perder las elecciones de 2022. También rechazó que el proceso judicial sea “una cacería de brujas”, como alegan funcionarios de Washington.
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que EE.UU. responderá a la condena, sumando tensión a las medidas comerciales impuestas desde agosto, cuando Trump fijó un arancel del 50 % a productos brasileños.
Lula defendió que no existe “racionalidad económica” en esas medidas, recordando que EE.UU. mantiene un superávit de 410.000 millones de dólares en el comercio bilateral en los últimos 15 años y que el 75 % de las importaciones estadounidenses en Brasil entran sin aranceles.
“Estamos abiertos a negociar lo que pueda traer beneficios mutuos, pero la democracia y la soberanía de Brasil no están sobre la mesa”, advirtió Lula.
