La capital británica vivió este sábado una de sus jornadas de protesta más tensas de los últimos años, luego de que más de 100.000 personas se movilizaran en una marcha convocada por el activista de extrema derecha Tommy Robinson, bajo el lema “Unir el Reino”, en rechazo al aumento de la inmigración ilegal.
Contramarcha en defensa de migrantes
Mientras la marcha avanzaba desde el sur hacia la zona gubernamental, con banderas británicas y cruces de San Jorge, un grupo de alrededor de mil manifestantes organizados por Stand Up To Racism salió a las calles con mensajes como “Refugiados bienvenidos” y “El pueblo unido jamás será vencido”.
Seguridad reforzada en la capital
La Policía Metropolitana desplegó 1.600 agentes, reforzados con efectivos de condados vecinos, e instaló barreras en puntos estratégicos para evitar choques entre ambos grupos.
Homenajes y discursos
En la marcha de Robinson se rindió homenaje al activista conservador estadounidense Charlie Kirk, asesinado esta semana en Utah, con cruces y consignas a su nombre.
El propio Robinson proclamó en X que se trató de “la protesta más grande en la historia británica” y advirtió que “la revolución ha comenzado”.
Entre los oradores invitados figuraban líderes de la extrema derecha europea, como el francés Éric Zemmour y Petr Bystron, diputado de la AfD alemana.
