La crisis en Europa escaló este sábado luego de que al menos 19 drones rusos ingresaran al espacio aéreo de Polonia, país miembro de la OTAN, lo que desató una respuesta armada inédita de la alianza militar y un mensaje contundente del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a sus socios occidentales.
Desde su plataforma Truth Social, Trump exhortó a los países de la OTAN a detener de inmediato la compra de petróleo ruso y advirtió que Washington impondrá nuevas sanciones a Moscú una vez que todos los aliados adopten la misma postura.
Además, propuso aranceles del 50 al 100% contra China, bajo el argumento de que Beijing mantiene una influencia decisiva sobre Moscú en el marco de la guerra en Ucrania.
“Si la OTAN hace lo que digo, la guerra terminará rápidamente y se salvarán miles de vidas. Si no, estarán desperdiciando mi tiempo, el de Estados Unidos y el de todos”, advirtió Trump.
OTAN responde con la operación “Centinela oriental”
El gobierno polaco calificó la incursión de drones como un “ataque directo”, lo que llevó a la OTAN a activar la operación “Centinela oriental”, que contempla el despliegue de tropas y sistemas de defensa aérea de Francia, Reino Unido y Alemania.
El secretario general de la organización, Mark Rutte, calificó el hecho como “temerario e inaceptable” y aseguró que la alianza está lista para defender “cada centímetro de su territorio”.
El general estadounidense Alexus Grynkewich precisó que la magnitud de la incursión superó cualquier episodio anterior, lo que obliga a reforzar la defensa frente al uso masivo de drones en el conflicto.
Debate en la ONU y choque diplomático
El Consejo de Seguridad de la ONU abordó el tema a petición de Polonia. La embajadora en funciones de EE.UU., Dorothy Shea, denunció la acción como una muestra de la “falta de respeto de Rusia hacia los esfuerzos diplomáticos”.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, descartó que se tratara de un error y lo definió como una provocación deliberada. Por su parte, el embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, negó intenciones hostiles y aseguró que los drones no tenían capacidad para atacar territorio polaco.
Una declaración conjunta impulsada por EE.UU. y Polonia obtuvo el apoyo de 43 países, acusando a Moscú de violar el derecho internacional y comprometer la estabilidad regional.
Un punto de inflexión
Analistas internacionales coinciden en que el incidente representa un punto de inflexión en la guerra de Ucrania, donde la OTAN busca fortalecer su capacidad de disuasión en el flanco oriental frente a una Rusia cada vez más desafiante.
