El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó de manera unánime los recientes ataques en la capital catarí, Doha, atribuidos a Israel, y pidió una “desescalada inmediata” en medio del recrudecimiento de la guerra en Gaza.
En una declaración pública, los miembros del Consejo expresaron su solidaridad con Catar y destacaron el “papel vital” del emirato en los esfuerzos de mediación junto a Egipto y Estados Unidos. La ONU subrayó que la liberación de los rehenes, el fin de la guerra y el sufrimiento en Gaza deben seguir siendo la máxima prioridad.
El ataque israelí en Catar, ocurrido el martes, tuvo como objetivo a dirigentes de Hamás reunidos en un complejo residencial en pleno centro de Doha, lo que provocó alarma internacional y la convocatoria urgente de una sesión extraordinaria del Consejo.
El primer ministro catarí, Mohamed bin Abdulrahman al Thani, quien viajó a Nueva York para participar en la reunión de emergencia, agradeció la declaración del organismo y afirmó que su país seguirá comprometido con la diplomacia: “Continuaremos con nuestra labor humanitaria y diplomática, sin vacilar, para detener el derramamiento de sangre”.
No obstante, el jefe de gobierno advirtió que Catar “no tolerará ningún ataque contra su soberanía” y se reserva el derecho de responder conforme al derecho internacional. Al Thani acusó a Israel de estar gobernado por “extremistas sedientos de sangre” y defendió que el verdadero camino es la paz.
El incidente generó reacciones en Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, se declaró “muy descontento” con la acción israelí en Catar. Por su parte, la embajadora interina de EE.UU. ante la ONU, Dorothy Shea, criticó duramente los bombardeos: “Los ataques unilaterales dentro de Catar, una nación soberana que arriesga todo por la paz, no promueven los objetivos de Israel ni de Estados Unidos”.
La subsecretaria general de Asuntos Políticos de la ONU, Rosemary DiCarlo, alertó que el bombardeo en Doha “podría abrir un nuevo y peligroso capítulo en este devastador conflicto, amenazando seriamente la paz y la estabilidad de la región”.
Desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, el Consejo de Seguridad ha enfrentado bloqueos y vetos, en especial de Estados Unidos. Sin embargo, la ofensiva en Doha parece haber generado un punto de quiebre en la diplomacia internacional.
