En un gesto cargado de simbolismo político y personal, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, acompañó este jueves el ataúd del activista conservador Charlie Kirk a bordo del avión oficial Air Force Two, durante el trayecto entre Utah y Phoenix.
Horas antes del traslado, Vance arribó a la base aérea en Utah, donde se reunió con Erika Frantzve, viuda de Kirk, así como con familiares y allegados. En la aeronave también viajaron dirigentes e integrantes de Turning Point USA, la organización fundada por el activista asesinado.
Un video difundido en la red social X muestra el momento en que el vicepresidente coloca su mano sobre el féretro y camina junto a la escolta militar mientras los restos de Kirk eran conducidos hacia el avión.
La noche del miércoles, Vance publicó un mensaje en el que resaltó la influencia política del activista: “Gran parte del éxito que hemos tenido en esta administración se debe directamente a la capacidad de Charlie para organizar y convocar”. Agregó que Kirk no solo ayudó a ganar las elecciones de 2024, sino también a dotar de personal a la estructura de Gobierno.
El vicepresidente destacó además la fe profunda de Kirk: “Él creía y amaba genuinamente a Jesucristo. Solíamos discutir sobre el catolicismo y el protestantismo, y sobre quién tenía razón en cuestiones doctrinales menores. Porque amaba a Dios, quería comprenderlo”.
El fundador de Turning Point USA fue asesinado el 10 de septiembre en la Universidad de Utah Valley tras recibir un disparo en el cuello. De acuerdo con las autoridades, el atacante —un hombre joven aún prófugo— disparó desde la azotea de un edificio cercano. El FBI recuperó un rifle, municiones asociadas a ideologías extremistas y huellas en el lugar.
Este jueves, el Buró Federal de Investigaciones difundió un nuevo video de vigilancia que muestra al presunto asesino huyendo del campus. En las imágenes se observa a un individuo vestido de negro descendiendo del techo de un edificio universitario y alejándose hacia una autopista.
El material fue presentado en conferencia de prensa encabezada por el comisionado de Seguridad Pública de Utah, Beau Mason; el director del FBI, Kash Patel; y el gobernador del estado, Spencer Cox, quienes aseguraron que la investigación avanza sin descanso.
