En una contundente declaración ante 192 obispos recién nombrados de todo el mundo, el papa León XIV aseguró que los abusos cometidos en el seno de la Iglesia “no pueden meterse en un cajón” y deben ser enfrentados “con verdadera justicia tanto hacia las víctimas como hacia los acusados”.
Durante su audiencia en el Vaticano, el pontífice fue categórico al pedir a los nuevos obispos actuar con firmeza frente a los casos de comportamiento inapropiado del clero: “No pueden dejarse de lado; deben abordarse con misericordia y verdadera justicia”, remarcó, según un comunicado de la Santa Sede.
El papa, que bromeó al inicio sobre su elección como líder de la Iglesia, instó a los obispos a redescubrir la pasión y el coraje en el ejercicio de su ministerio, pero al mismo tiempo les recordó los enormes desafíos que enfrentan en su labor, especialmente al comenzar en el cargo.
En ese contexto, León XIV advirtió también sobre los riesgos del mal uso de las redes sociales: “Cada uno se siente con derecho a decir lo que quiera, incluso cosas falsas. Alcanzar la verdad es doloroso, pero necesario”. El pontífice recomendó a los prelados actuar con “calma, sensatez y la ayuda de profesionales de la comunicación” para enfrentar campañas de desinformación.
Los 192 obispos de los cinco continentes participan en septiembre en cursos de formación promovidos por el Dicasterio para la Evangelización y el Dicasterio para los Obispos, donde el Papa dedicó buena parte de su intervención a remarcar que el futuro de la Iglesia pasa por afrontar con valentía tanto las crisis internas como las nuevas exigencias sociales y comunicativas.
