El primer ministro de Qatar, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, aseguró este jueves que el ataque israelí en Doha contra líderes de Hamás destruyó toda posibilidad de alcanzar un acuerdo para liberar a los rehenes que permanecen en la Franja de Gaza.
“Creo que lo que Netanyahu hizo ayer, simplemente mató cualquier esperanza para esos rehenes”, afirmó en una entrevista con CNN. Según dijo, incluso estaba reunido con familiares de secuestrados la mañana del ataque, lo que agudizó la frustración y el dolor de las víctimas.
Escalada diplomática y condena árabe
El bombardeo en Doha, que dejó seis muertos —incluido un agente de policía qatarí—, ha generado indignación en los países árabes del Golfo y preocupación en la comunidad internacional. Qatar convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y anunció que organizará una cumbre árabe-islámica la próxima semana.
El ataque, reconocido por Israel como una “operación de precisión” contra altos mandos de Hamás, fue calificado por Doha como “terrorismo de Estado”. Hamás aseguró que su cúpula sobrevivió, aunque confirmó la muerte del hijo del dirigente Khalil al-Hayya y varios de sus escoltas.
En respuesta, Netanyahu advirtió que Israel actuará en cualquier lugar: “Le digo a Qatar y a todas las naciones que albergan terroristas: o los expulsan o los llevan ante la justicia, porque si no lo hacen, lo haremos nosotros”.
Como primera consecuencia diplomática, Emiratos Árabes Unidos vetó la participación de empresas israelíes en la feria aeronáutica de Dubái de noviembre, un golpe significativo a los vínculos bilaterales.
Crisis humanitaria y ofensiva militar
Mientras tanto, la ofensiva israelí avanza sobre la Ciudad de Gaza, señalada como el “último bastión” de Hamás. Un millón de palestinos se encuentran atrapados en el norte del enclave, muchos de ellos desplazados por la falta de recursos. Testimonios recogidos describen familias durmiendo en la calle, sin agua ni alimentos.
“Dormí en la calle anoche. No hay agua, no hay comida, no hay baños”, dijo Atwah Awad, desplazada al sur de la franja.
La guerra, iniciada tras el ataque de Hamás contra Israel en octubre de 2023, ha dejado más de 64.700 palestinos muertos, de los cuales la mitad serían mujeres y niños, según el Ministerio de Salud de Gaza. Israel mantiene que su ofensiva busca desmantelar a Hamás y liberar a los 48 rehenes que permanecen en cautiverio, de los cuales se cree que unos 20 siguen con vida.
Cisjordania también bajo tensión
En paralelo, el Ministerio de Salud palestino denunció que tropas israelíes mataron a dos niños en Yenín, donde el ejército mantiene operaciones intensivas contra grupos armados. La violencia ha provocado el desplazamiento masivo de familias y la destrucción de cientos de edificios en Cisjordania.
