La ciudad de Nueva York recordó este jueves los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, que dejaron cerca de 3,000 muertos y que, más de dos décadas después, continúan sumando víctimas a causa de enfermedades respiratorias y cánceres relacionados con la exposición al polvo y escombros en la zona cero.
La ceremonia principal incluyó la tradicional lectura de los nombres de las personas que perdieron la vida en las Torres Gemelas, el Pentágono y en Pensilvania. Tras ello, se rindió homenaje a quienes fallecieron años después por afecciones derivadas de los ataques, así como a los rescatistas y sobrevivientes que aún cargan con secuelas físicas y emocionales.
Secuelas que persisten 24 años después
Elizabeth Hillman, directora y presidenta ejecutiva del Museo Memorial del 11S, recordó que “desde el 11S han fallecido muchas más personas por los efectos sobre su salud que las que murieron ese mismo día”. Según datos oficiales, más de 400 bomberos que participaron en las labores de rescate han perdido la vida en las últimas dos décadas, frente a los 343 que murieron el mismo 11 de septiembre.
El Programa de Salud del World Trade Center estima que unas 400,000 personas estuvieron expuestas al polvo tóxico generado tras el colapso de las torres.
Testimonios de sobrevivientes
Desirée Bouchat, exempleada de la Torre Sur, relató con emoción cómo logró escapar junto a tres compañeros minutos antes de que el vuelo 175 impactara en el edificio. “Aún hoy, vengo aquí y se me vienen a la mente las caras de los nombres que leo en el memorial”, expresó.
Bouchat recordó a su gerente, Jim, quien les había animado a evacuar pero no logró salir con vida. “El cielo azul de esa mañana se volvió marrón tras la llegada del primer avión”, dijo con la voz entrecortada.
Una jornada de homenaje, no de política
La conmemoración de este año contó con la presencia del vicepresidente estadounidense, JD Vance, y de la segunda dama, Usha Vance. Hillman subrayó que el acto “no es un ejercicio político, sino uno de conmemoración y homenaje a las personas que perdieron la vida”.
La asistencia de las autoridades ocurre en medio del debate generado por la propuesta del presidente Donald Trump de transferir la administración del museo y el memorial al Gobierno federal, un asunto sobre el que la directiva del memorial prefirió no pronunciarse durante la jornada.
