El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará este miércoles una sesión extraordinaria en respuesta al ataque aéreo lanzado por Israel en Doha, capital de Qatar, que dejó seis muertos, entre ellos cinco miembros de Hamás y un agente de policía qatarí. La reunión, solicitada por Argelia, Pakistán y Somalia, está programada para las 15:00 (hora de Nueva York).
Condena internacional y tensión diplomática
El primer ministro qatarí, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani, calificó la ofensiva como un acto de “terrorismo de Estado” y advirtió que su país “se reserva el derecho a responder”. Además, anunció que Qatar activó un equipo legal para iniciar acciones judiciales internacionales.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, condenó la operación israelí, señalándola como una “flagrante violación de la soberanía y la integridad territorial de Qatar”. Somalia, uno de los países solicitantes de la sesión, reclamó al Consejo que “adopte medidas inmediatas para frenar estos actos hostiles y garantizar la protección de los civiles”.
La postura de Israel y Hamás
El Ejército israelí reconoció la autoría del ataque, calificándolo como un “bombardeo de precisión” dirigido contra altos mandos de Hamás. Según sus declaraciones, los objetivos eran responsables de “la masacre del 7 de octubre” y de la “guerra en curso contra Israel”.
Sin embargo, Hamás afirmó que su cúpula sobrevivió al ataque, aunque confirmó la muerte de cinco de sus combatientes y lamentó el fallecimiento de un policía qatarí.
El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, defendió la ofensiva:
“Haremos todo lo necesario para restablecer la seguridad de nuestro pueblo. No habrá inmunidad para los terroristas, ni en Gaza, ni en Líbano, ni en Qatar”.
Reacción de Estados Unidos
Desde Washington, el expresidente Donald Trump se desmarcó de la operación y afirmó que “la decisión fue del primer ministro Netanyahu, no mía”. Aunque criticó el ataque a Qatar, aliado estratégico de EE.UU., también calificó como “loable” el objetivo de eliminar líderes de Hamás.
Un conflicto con implicaciones regionales
La sesión extraordinaria se produce en medio de una creciente tensión diplomática. Qatar, mediador clave en las negociaciones de paz y aliado de Estados Unidos, advirtió que el bombardeo no solo pone en riesgo su seguridad nacional, sino que amenaza los esfuerzos internacionales para contener la escalada de violencia en Medio Oriente.
La comunidad internacional permanece a la espera de las resoluciones del Consejo de Seguridad, mientras aumenta la presión sobre Israel y se intensifican las llamadas a la contención para evitar una mayor desestabilización en la región.
