El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, acusó este martes al Gobierno de España de dejarse influenciar por la propaganda de Hamás, lo que, según afirmó, contribuye a la desestabilización en Oriente Medio. Las declaraciones fueron ofrecidas durante una rueda de prensa en Zagreb, Croacia, junto a su homólogo croata, Gordan Grlic Radman, donde Saar criticó duramente la postura de algunos países europeos. “Cuando sólo te dejas influenciar por la propaganda de Hamás, como el Gobierno español, lo único que causas es daño y desestabilización en Oriente Medio”, aseguró. El canciller israelí también señaló que los gobiernos que “usan eslóganes o sirven a la propaganda de Hamás no son relevantes para la situación en Oriente Medio y no tienen ninguna influencia”, haciendo referencia a España y Francia, que en los últimos meses han promovido iniciativas para reconocer oficialmente al Estado de Palestina.
España, junto con Noruega, Irlanda y Eslovenia, reconoció en 2024 al Estado palestino, mientras que Francia y el Reino Unido han anunciado que harán lo mismo en las próximas semanas. Saar rechazó que países europeos intenten “dictar el final del conflicto palestino-israelí” y recalcó que cualquier solución debe pasar por un acuerdo directo entre Israel y Palestina, y no por decisiones “tomadas en París o en Madrid”. Además, destacó que naciones europeas como Croacia, Alemania e Italia han contribuido más a la ayuda humanitaria que aquellos países que, como España y Francia, impulsan medidas unilaterales sin impacto real.
Las declaraciones de Saar se producen un día después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunciara un embargo total de armas hacia Israel, una medida que será formalizada mediante un real decreto ley y que prohíbe de manera permanente la compra, venta y tránsito de armamento, municiones y equipamiento militar hacia el Estado hebreo. La decisión fue celebrada por Hamás, que la calificó como “un paso político y moral significativo” dentro de los esfuerzos internacionales para detener lo que consideran “una guerra de genocidio, hambre y desplazamiento contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza”.
El conflicto se intensificó tras la ofensiva de Hamás del 7 de octubre de 2023, que dejó unas 1,200 personas muertas en el sur de Israel y alrededor de 250 secuestrados. Desde entonces, la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza ha causado más de 64,000 muertes, según el Ministerio de Salud gazatí, que asegura que la mayoría de las víctimas son mujeres y niños. Las tensiones diplomáticas siguen aumentando, y la división entre los países europeos frente al conflicto palestino-israelí podría profundizar aún más la crisis en Oriente Medio.
