El presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó este viernes la operación militar de Estados Unidos en aguas del Caribe, en la que murieron once presuntos integrantes del Tren de Aragua, organización declarada terrorista por Washington. El mandatario calificó el ataque como un “asesinato” y condicionó la colaboración de su Gobierno en la lucha contra el narcotráfico al respeto pleno del derecho internacional.
Las declaraciones se produjeron luego de que la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, recomendara a Estados Unidos revisar el alcance de sus operaciones militares. Petro, desde Japón, fue contundente en su postura:
“Dije que era un asesinato y es un asesinato en cualquier parte del mundo. Si al Gobierno de EE.UU. no le importa la ONU y el derecho internacional, a mí, sí”.
El mandatario insistió en que Colombia mantiene un compromiso firme en la lucha contra las drogas, pero bajo principios claros:
“La colaboración del gobierno colombiano en la lucha antinarcotraficante es profunda, a fondo, sin doble moral, pero se supedita al derecho internacional. Si EE.UU. lo respeta, tiene todo mi apoyo; si lo rompe, toca rehacer nuestra colaboración”.
Contexto del ataque
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el martes que la Armada norteamericana destruyó una embarcación que supuestamente transportaba “cantidades masivas de drogas” desde Venezuela. El operativo forma parte de un despliegue naval que incluye destructores, un crucero lanzamisiles y un submarino de ataque nuclear en el Caribe, con el objetivo de “frenar el flujo de drogas” hacia territorio estadounidense.
Washington asegura que la estrategia cuenta con el respaldo de varios países latinoamericanos, aunque Colombia, que ejerce la presidencia pro tempore de la Celac, manifestó reservas. Durante una reunión virtual de cancilleres, Bogotá rechazó “la lógica de intervención” en la región y pidió priorizar el diálogo multilateral.
Petro defendió un nuevo enfoque en la política antidrogas, subrayando que su Gobierno no participará en acciones que impliquen ejecuciones extrajudiciales:
“Colombia no colabora con asesinatos. Actuamos bajo el principio del uso proporcional de la fuerza, conforme a los tratados internacionales que hacen parte de nuestra Constitución”.
El incidente aumenta la tensión entre Bogotá y Washington en medio del despliegue militar estadounidense en el Caribe, cerca de las aguas venezolanas, y podría reconfigurar los términos de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
