El presidente ruso, Vladímir Putin, dejó claro este viernes que solo aceptará reunirse con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelensky, si la cumbre se celebra en Moscú. Durante su intervención en el Foro Económico Oriental, en Vladivostok, el líder ruso aseguró que está dispuesto a garantizar “al 100 %” la seguridad del encuentro, pero descartó por completo negociar fuera de territorio ruso.
La postura de Moscú se endureció tras la reciente cumbre en Alaska entre Putin y el presidente estadounidense Donald Trump, en medio de crecientes presiones de Europa para aumentar las sanciones contra el Kremlin. Paralelamente, informes de Mediazona y la BBC rusa estiman que más de 128,000 soldados rusos han muerto desde febrero de 2022, la mayoría reservistas y voluntarios, con un fuerte repunte durante la ofensiva militar del verano.
Ucrania rechaza la invitación a Moscú
El presidente Zelensky, desde París, calificó la propuesta de Putin como una “señal de que no hay intención real de dialogar”. Por su parte, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, tildó de “inaceptable” la condición impuesta por Moscú.
En contraste, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que “Putin invitó a Zelensky a hablar, no a capitular”. Mientras tanto, el Vaticano, Turquía, Suiza y varios países del Golfo Pérsico se han ofrecido como sedes alternativas para la eventual cumbre, una propuesta respaldada por la Casa Blanca.
Putin rechaza despliegue de tropas extranjeras
Putin también rechazó categóricamente la posibilidad de que fuerzas internacionales sean desplegadas en Ucrania, incluso en la retaguardia o como parte de un eventual acuerdo de paz.
“Si aparecen tropas extranjeras, serán objetivos legítimos”, advirtió el mandatario, reiterando que Rusia ve en la expansión de la OTAN hacia Europa Oriental una amenaza directa a su seguridad. Además, insistió en que Ucrania debe permanecer neutral y no nuclear como condición para una paz duradera.
Por ahora, no existe consenso sobre la celebración de un encuentro entre ambas partes, y las tensiones diplomáticas continúan escalando en medio de un conflicto que ya ha desplazado a cientos de miles de personas y mantiene en crisis a toda la región.
