La legislatura de Texas está a punto de aprobar una controvertida ley que criminaliza el envío, la distribución y la receta de pastillas abortivas desde otros estados, ofreciendo además recompensas de hasta 100,000 dólares a los ciudadanos que demanden a médicos, clínicas o compañías que las suministren.
El proyecto de ley obtuvo anoche la aprobación del Senado estatal y ahora pasa a la Cámara de Representantes para su debate final. De convertirse en ley, establecería una de las restricciones más estrictas sobre el aborto en todo Estados Unidos.
La propuesta tipifica como delito la manufactura, el envío, la distribución, el transporte y la prescripción de píldoras abortivas en Texas y desde otros estados. Sin embargo, la norma prohíbe explícitamente demandar a las mujeres embarazadas o a quienes ingieren las pastillas tras un aborto espontáneo.
TEXAS REAFIRMA SU POLÍTICA RESTRICTIVA SOBRE EL ABORTO
Texas ya cuenta con una de las prohibiciones más severas del país, penalizando la interrupción del embarazo a partir de las seis semanas de gestación, etapa en la que muchas mujeres aún desconocen que están embarazadas.
Estas restricciones han llevado a miles de mujeres a viajar a otros estados como Nuevo México o Colorado, donde el procedimiento sigue siendo legal, o a recurrir a abortos medicados mediante píldoras recetadas virtualmente desde otras regiones.
IMPACTO DE LOS ABORTOS MEDICADOS EN TEXAS
Un informe de la Society for Family Planning reveló que entre julio de 2023 y junio de 2024 se realizaron en Texas un promedio de 2,800 abortos mensuales a través de telemedicina.
Estos procedimientos, supervisados de forma virtual por médicos en otros estados, han sido una alternativa clave para quienes buscan interrumpir un embarazo ante las restricciones locales.
PRÓXIMOS PASOS LEGISLATIVOS
De aprobarse en la Cámara de Representantes estatal, la nueva ley entraría en vigor de forma inmediata y colocaría a Texas en el centro del debate nacional sobre derechos reproductivos, abriendo la puerta a demandas masivas contra proveedores médicos y plataformas que distribuyan medicamentos abortivos.
