Un tribunal boliviano sentenció este martes a un año de prisión a los ex provinciales jesuitas españoles Ramón Alaix y Marcos Recolons, tras hallarlos culpables de encubrir los abusos sexuales cometidos por el fallecido sacerdote español Alfonso Pedrajas.
La decisión fue confirmada por Edwin Alvarado, portavoz de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), quien celebró el fallo pero cuestionó la lentitud y las maniobras legales durante el proceso.
“Ambos acusados han sido hallados culpables y autores del delito de encubrimiento. Cumplirán un año de prisión en la cárcel pública de Cochabamba, y se han dispuesto medidas de protección para las víctimas”, declaró Alvarado a EFE.
LA ESTRATEGIA FALLIDA DE LOS JESUITAS
El pasado 28 de agosto, la defensa de Alaix y Recolons intentó detener el proceso judicial mediante un recurso para declarar la extinción de la causa por prescripción. Sin embargo, el pedido fue considerado una maniobra dilatoria, ya que fue presentado cuando el juicio estaba a punto de concluir.
“Esto es un insulto al sistema jurídico, al dejar que avance el juicio y, al final, presentar un recurso mecánico por si prospera”, denunció Alvarado, señalando que la solicitud debía realizarse al inicio del juicio y no en su etapa final.
El representante de la CBS fue contundente al condenar los intentos de la defensa:
“Estamos hablando de encubrimiento de abuso sexual infantil, no de encubrimiento del robo de dos docenas de huevos”, afirmó con indignación.
UN CASO QUE SACUDE A LA IGLESIA Y A LA SOCIEDAD
El escándalo de los abusos cometidos por Alfonso Pedrajas ha generado un profundo impacto en Bolivia y España, donde distintas organizaciones de derechos humanos y colectivos de víctimas exigen penas más severas contra quienes ocultaron los delitos.
Este nuevo fallo podría abrir la puerta a nuevas investigaciones y ampliar la lista de responsables, mientras las víctimas piden que la Iglesia Católica asuma un rol más transparente frente a los casos de abuso sexual en el continente.
