La Policía de Indonesia informó este lunes que la investigación sobre la muerte de la turista española Matilde Muñoz “no ha hecho más que comenzar” y confirmó que uno de los dos sospechosos detenidos por su presunto asesinato premeditado era empleado del hotel donde se hospedaba, en la isla de Lombok.
De acuerdo con el portavoz policial Harahap, uno de los sospechosos trabajaba en el hotel Bumi Aditya la noche del presunto crimen, mientras que el otro había sido empleado del establecimiento y residía en las cercanías.
Según las autoridades, el presunto asesinato de Muñoz ocurrió en la madrugada del 2 de julio dentro de su habitación en dicho hotel, situado en la zona turística de Senggigi, al oeste de la isla. Por el momento, no se esperan resultados oficiales de la autopsia durante esta jornada.
El hotel se desliga del caso
Empleados del hotel señalaron que la plantilla es reducida y que el lugar carece de cámaras de vigilancia desde 2008, lo que dificulta esclarecer lo sucedido.
“Somos seis con el mánager. Por la noche solo hay dos personas trabajando”, explicó a EFE Ali, trabajador del hotel. Añadió que en las mañanas se incorpora otra persona para cubrir mejor la recepción mientras se limpian las habitaciones.
En tanto, la empleada Mali, presente también en el establecimiento, evitó dar explicaciones sobre lo ocurrido. El hotel, un pequeño complejo de bungalós rústicos a unos 500 metros de la playa de Senggigi, ha sido objeto de críticas por parte del entorno de la víctima, que denuncia incongruencias en algunos testimonios ofrecidos.
La Policía de Indonesia aseguró que continuará las pesquisas para esclarecer las circunstancias del crimen y determinar la responsabilidad de los sospechosos detenidos.
