El gobierno de Francia anunció el envío de nuevos buques de guerra a sus territorios de ultramar en el Caribe, principalmente a Guadalupe, como parte de una estrategia internacional para combatir el narcotráfico y fortalecer la seguridad marítima en la región.
El anuncio, realizado por el ministro de los Territorios de Ultramar, Manuel Valls, coincide con el despliegue militar ordenado por Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, aumentando la presión diplomática y militar sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Valls explicó que la decisión busca proteger los territorios franceses en el Caribe, como Guadalupe y Martinica, que suelen ser utilizados como puntos de tránsito para el tráfico de drogas hacia Europa.
La medida forma parte de un esfuerzo conjunto con Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, dispuso recientemente el refuerzo de su flota naval en aguas cercanas a Venezuela. Washington justifica la operación como una ofensiva contra el crimen organizado y el denominado “Cartel de los Soles”, al que acusa de operar bajo la protección del gobierno venezolano.
En respuesta, Caracas calificó la presencia de buques extranjeros como un acto de provocación y ordenó el despliegue de 4.5 millones de milicianos para defender su soberanía.
Mientras tanto, Trinidad y Tobago expresó su respaldo a la operación estadounidense y manifestó su disposición a colaborar con el uso de sus aguas territoriales, especialmente en defensa de Guyana, país que mantiene disputas limítrofes con Venezuela.
El refuerzo militar francés y estadounidense aumenta la tensión geopolítica en el Caribe, donde la seguridad regional, la lucha contra el narcotráfico y el futuro político de Venezuela convergen en un escenario de creciente incertidumbre.
