Un tribunal de Luisiana, EE.UU., condenó a Thomas Allen McCartney, de 37 años, a 40 años de prisión y a castración física y química tras declararse culpable de intento de violación en primer grado contra una niña de siete años.
Es la primera sentencia bajo la nueva ley estatal, vigente desde agosto de 2024, que autoriza la castración quirúrgica en casos de abuso sexual contra menores con consentimiento del acusado. McCartney, un reincidente con antecedentes desde 2006, fue sorprendido por la madre de la víctima durante el ataque. El fallo generó un intenso debate internacional: críticos califican la medida como “cruel e inusual”, mientras que defensores sostienen que es necesaria para proteger a los menores y prevenir reincidencias.
