Un barco con bandera panameña, cargado con 1.200 toneladas de suministros alimentarios, arribó este martes al puerto de Ashdod procedente de Chipre, en un intento por aliviar la grave crisis humanitaria que atraviesa la Franja de Gaza, donde organismos internacionales advierten del “peor escenario de hambruna”.
La embarcación transporta 52 contenedores con pasta, arroz, comida para bebés y productos enlatados. Antes de zarpar, la carga fue inspeccionada por funcionarios israelíes en el puerto chipriota de Limassol.
Ayuda internacional coordinada
De las 1.200 toneladas, unas 700 provienen de Chipre gracias a fondos aportados por Emiratos Árabes Unidos al Fondo Amalthea. El resto fue donado por Italia, Malta, una orden religiosa católica maltesa y la ONG kuwaití Asociación Al Salam.
El ministro de Exteriores chipriota, Constantinos Kombos, destacó la urgencia: “La situación es más que crítica”. Por su parte, el jefe de operaciones de la ONU, Jorge Moreira da Silva, calificó el envío como un “paso crucial para aliviar el sufrimiento en Gaza” y pidió garantizar un flujo rápido y seguro de ayuda.
La ayuda será descargada en Ashdod y luego transportada en camiones hacia depósitos y comedores administrados por World Central Kitchen (WCK) bajo supervisión de Naciones Unidas.
Crisis humanitaria y bloqueo político
El envío llega en un contexto marcado por negociaciones estancadas: mientras Hamás anunció que aceptó una propuesta de alto al fuego, Israel aún no la ha aprobado y, en paralelo, el gobierno de Benjamin Netanyahu anunció planes para reocupar la Ciudad de Gaza, lo que, según expertos, agrava el riesgo de catástrofe humanitaria.
La ONU alertó la semana pasada que la desnutrición y el hambre alcanzaron sus niveles más altos desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. Según el Ministerio de Salud de Gaza, el conflicto ha dejado ya más de 62.000 muertos, en su mayoría mujeres y niños.
