La comunidad educativa de la escuela Villa Flores, una de las infraestructuras más recientes de la provincia, lanzó una voz de alerta ante el alarmante deterioro y abandono que afecta al plantel, advirtiendo que de no actuar con urgencia, el inicio del año escolar podría estar en riesgo.
Docentes y personal administrativo denuncian que, pese a múltiples reportes a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y otras instancias oficiales, no han recibido respuestas ni soluciones concretas. Entre las deficiencias señaladas destacan filtraciones de agua en toda la edificación, humedad generalizada, proliferación de hongos, grietas estructurales y baños sin plafones debido al constante exceso de humedad.
El comedor escolar, según explican, opera desde su inauguración en condiciones caóticas por falta de mantenimiento, mientras la lona asfáltica de las áreas exteriores se encuentra en avanzado estado de deterioro. La situación se agrava por la carencia de suficiente personal de servicios, lo que obliga a los pocos disponibles a enfrentar jornadas extenuantes, especialmente en temporada de lluvias, retirando sedimentos, agua estancada y residuos sin el equipo adecuado.
“Esta institución, por ser relativamente nueva, debería ofrecer condiciones dignas y seguras para estudiantes y docentes. La falta de mantenimiento no solo degrada la calidad educativa, sino que pone en riesgo la salud y seguridad de todos”, expresó Osvaldo Miguel Mendieta, miembro de la unidad de base.
La comunidad escolar exhorta al Ministerio de Educación y a las autoridades locales a intervenir de inmediato, garantizando un ambiente apto para el desarrollo de las clases. De no hacerlo, advierten, la crisis de infraestructura podría impedir que el calendario académico arranque en la fecha prevista.
