El papa León XIV pidió este miércoles a los fieles de todo el mundo suplicar a Dios por la paz de los pueblos que sufren la tragedia de la guerra, durante la audiencia general celebrada en el aula Pablo VI, trasladada allí debido al intenso calor en Roma.
En su saludo a los peregrinos polacos, el pontífice recordó a San Maximiliano María Kolbe, quien ofreció su vida en Auschwitz para salvar a un padre de familia, alentando a seguir su ejemplo de sacrificio y a interceder para que cesen los conflictos armados.
Al dirigirse a los fieles de lengua árabe, en especial a los provenientes de Irak y Tierra Santa, pidió que “el Señor os bendiga y os proteja siempre de todo mal”.
En su catequesis, el papa aseguró que “Jesús no se escandaliza frente a nuestra fragilidad” y destacó que, aunque ninguna amistad está libre del riesgo de traición, Él sigue confiando y compartiendo la mesa con los suyos.
