El Tribunal Supremo de Brasil autorizó al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023) a abandonar su domicilio el próximo sábado 16 de agosto para someterse a una serie de exámenes médicos en un hospital privado de la capital. Será la primera vez que el exmandatario salga desde que cumple prisión domiciliaria.
La decisión, firmada por el juez Alexandre de Moraes, permitirá que Bolsonaro sea trasladado al Hospital DF Star para análisis de sangre y orina, endoscopia, tomografía, ecografía y un cardiograma. El exmandatario deberá entregar a la Justicia, en un plazo de 48 horas, un informe detallado de los procedimientos realizados y el horario de su cita.
De acuerdo con su defensa, Bolsonaro padece reflujo e hipo refractario, condiciones que requieren evaluación urgente.
Bajo vigilancia permanente
Aunque podrá salir de su residencia, el expresidente seguirá portando la pulsera electrónica y bajo supervisión de la Secretaría de Administración Penitenciaria del Distrito Federal. La autorización incluye visitas de aliados políticos como el senador Rogério Marinho, el diputado Altineu Cortes, el vicealcalde de São Paulo Ricardo Melo Araújo y el diputado Tomé Abuch.
Contexto judicial
Bolsonaro cumple arresto domiciliario por presuntamente participar en un plan para obstaculizar un proceso judicial relacionado con un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. La investigación también lo vincula con financiamiento de actividades políticas en el extranjero, específicamente en Estados Unidos, para presionar contra las instituciones brasileñas y desacreditar las pesquisas sobre los disturbios del 8 de enero de 2023.
La medida judicial no modifica su situación: Bolsonaro seguirá confinado mientras avanza la investigación, que podría derivar en nuevas acusaciones. El permiso se limita exclusivamente a los procedimientos médicos programados y exige su retorno inmediato a la residencia al concluir las pruebas.
