El grupo de expertas legales y de género Dinah Project calificó como “un paso fundamental” la decisión de la ONU de incluir a Hamás en su lista negra de partes responsables de violencia sexual en situaciones de conflicto, destacando que la medida reconoce la gravedad de los crímenes cometidos, establece responsabilidades internacionales y envía un mensaje claro contra el uso de la violencia sexual como táctica de guerra.
El secretario general de la ONU, António Guterres, incorporará al grupo palestino en el listado anual, según un borrador del informe distribuido a los miembros del Consejo de Seguridad y citado por The Jerusalem Post. La decisión se basa en hallazgos que revelan un patrón sistemático de agresiones sexuales durante el ataque del 7 de octubre de 2023, que dejó centenares de víctimas.
Evidencia de crímenes y testimonios
La misión en Israel de Pramila Patten, representante especial de la ONU sobre violencia sexual en conflictos, documentó casos de violaciones y violaciones grupales, así como la recuperación de cuerpos —en su mayoría mujeres— desnudos o semidesnudos, con manos atadas y múltiples impactos de bala, lo que podría indicar abusos previos a su muerte.
También se recogieron testimonios de rehenes liberados que habrían sufrido violencia sexual, además de evidencia de “tortura sexualizada” contra cautivos en lugares como el festival Nova, la Ruta 232, la base militar Nahal Oz y varios kibutz.
Rol del Dinah Project
El Dinah Project, integrado por cinco especialistas en derecho y género, fue clave en la recopilación de pruebas y en la elaboración de un modelo para identificar patrones de violencia. Su informe, basado en entrevistas a sobrevivientes, testigos y personal médico, recomienda ampliar los criterios para admitir evidencia en contextos de guerra, considerando las dificultades para obtener pruebas forenses en zonas de combate.
En mayo de 2024, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra líderes de Hamás y autoridades israelíes, imputando al grupo palestino cargos de violación y otros actos de violencia sexual como crímenes de lesa humanidad.
Llamado internacional
Guterres exigió la liberación inmediata y sin condiciones de todos los rehenes, mientras el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, pidió centrar la atención en “los horrendos crímenes de guerra perpetrados por Hamás”. Actualmente, unas 50 personas continúan cautivas, muchas en condiciones de salud críticas, mientras siguen las negociaciones para un alto el fuego en Gaza.
