Un terremoto de magnitud 6,1 sacudió este domingo la región de Mármara, en el noroeste de Turquía, dejando al menos una persona muerta y seis heridas, además de provocar el derrumbe de varios edificios.
El alcalde de Balikesir, Ahmet Akin, informó que la víctima mortal, aún sin identificar, quedó sepultada bajo los escombros de un inmueble colapsado en la ciudad.
Según la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD), el sismo ocurrió a las 19:53 hora local (16:53 GMT) con epicentro en el distrito de Sindirgi, provincia de Balikesir, a una profundidad de 11 kilómetros. El temblor se sintió en amplias zonas, incluidas las grandes urbes de Estambul, Esmirna, Bursa y Kocaeli.
El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, confirmó que cinco personas, entre ellas una mujer de edad avanzada, fueron rescatadas con vida en Sindirgi. Los equipos de emergencia intentan localizar a otra persona atrapada en los escombros.
El alcalde de Sindirgi, Serkan Sak, precisó que al menos diez edificios se derrumbaron en su jurisdicción y advirtió que hay daños en múltiples barrios, aunque el balance aún es preliminar.
Las autoridades informaron que cuatro heridos permanecen hospitalizados, ninguno en estado crítico. La AFAD reportó veinte réplicas, cinco de ellas superiores a magnitud 4, y desplegó en la zona 319 efectivos y 79 vehículos para las operaciones de búsqueda y rescate.
En muchas ciudades, el temblor provocó pánico y llevó a la población a salir a las calles. El gobernador de Estambul, Davut Gul, aseguró que no se registraron daños en la ciudad, pero continúan las inspecciones preventivas.
La región de Mármara, densamente poblada e industrializada, tiene un historial sísmico crítico. El 17 de agosto de 1999, un terremoto de magnitud 7,5 causó la muerte de unas 19.000 personas y dejó heridas a más de 50.000.
