A partir de este jueves, entraron en vigor los nuevos aranceles comerciales impuestos por el presidente Donald Trump, una medida que afecta a productos provenientes de más de 60 países, incluida la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Vietnam e India, y que ya comienza a generar turbulencias en la economía estadounidense.
La política arancelaria, aplicada mediante una orden ejecutiva basada en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia de 1977, contempla impuestos del 10 % al 25 % sobre productos importados, e incluso aranceles del 100 % en componentes clave como chips de computadora.
Trump justificó la medida afirmando que traerá “un crecimiento sin precedentes” y atraerá miles de millones en inversión extranjera directa. Sin embargo, expertos y analistas económicos advierten que la economía ya muestra signos de desaceleración: se han estancado las contrataciones, la inflación presiona a los consumidores y sectores como la vivienda muestran retrocesos.
“El presidente puede permitirse esta incertidumbre, pero el pueblo estadounidense ya está pagando el precio”, señaló Rachel West, experta de The Century Foundation y exasesora de la Casa Blanca durante la administración Biden.
India, en la mira por petróleo ruso
Una de las decisiones más polémicas es el aumento del 25 % de aranceles sobre India, elevando el total de gravámenes a un 50 %. Trump justificó esta acción por las masivas compras de petróleo ruso por parte del gobierno indio, lo cual —según su administración— “financia indirectamente la guerra en Ucrania”.
La medida podría afectar hasta el 55 % de las exportaciones indias hacia Estados Unidos, incluyendo medicamentos, textiles y componentes tecnológicos, según alertó la Federación de Organizaciones de Exportación de la India (FIEO).
Tensiones legales y críticas internas
Desde sectores empresariales, aliados políticos y exfuncionarios republicanos han surgido críticas al enfoque errático e improvisado del nuevo régimen arancelario. Paul Ryan, expresidente de la Cámara de Representantes, advirtió que Trump está actuando “por capricho” y anticipó “problemas legales” en cortes federales.
Algunos expertos temen que los efectos se prolonguen por años. “No será un colapso inmediato, sino como arena fina en los engranajes: todo se ralentiza”, advirtió el profesor Brad Jensen, de la Universidad de Georgetown.
A pesar de la incertidumbre económica, el índice S&P 500 ha subido más del 25 % desde abril, impulsado por recortes fiscales y optimismo del mercado. La administración Trump espera que estas medidas contribuyan a reposicionar a Estados Unidos como potencia manufacturera, aunque los resultados aún están por verse.
