NUEVOS ARANCELES DE TRUMP SACUDEN EL COMERCIO GLOBAL: PAÍSES ENTRE ALIVIO, FRUSTRACIÓN Y NEGOCIACIONES ABIERTAS
Washington, D.C. – Las nuevas tarifas arancelarias impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han generado un panorama mixto a nivel internacional, con algunos países respirando aliviados tras negociar reducciones, mientras otros enfrentan cargas significativamente más elevadas por no alcanzar acuerdos a tiempo.
A partir del 7 de agosto, entrarán en vigor aranceles de hasta un 41% sobre una amplia gama de importaciones, afectando a decenas de naciones. La medida, parte de una ofensiva comercial más agresiva desde la Casa Blanca, ha sido recibida con inquietud en los mercados y tensión diplomática en varios frentes.
Incertidumbre con China y reacción de los mercados
Aunque algunos aliados lograron suavizar las tarifas, la situación con China sigue sin avances. La última ronda de negociaciones en Estocolmo terminó sin acuerdos, y el gobierno estadounidense aún no ha definido si aplicará los aranceles previstos para el 12 de agosto sobre exportaciones chinas.
La incertidumbre se trasladó a los mercados financieros. En Asia, el índice surcoreano Kospi cayó cerca de un 4% tras conocerse que Corea del Sur enfrentará un arancel del 15%. El dólar, por su parte, se debilitó frente al yen japonés, superando los 150 yenes por unidad, reflejando la creciente tensión en el mercado de divisas.
Países que lograron alivios: Japón, Taiwán y Camboya
Entre los países que evitaron impactos mayores se encuentra Japón, que acordó una tarifa del 15%. Aunque Tokio calificó el acuerdo como “un paso positivo”, pidió tiempo para evaluar los detalles del pacto.
Taiwán consiguió reducir su arancel del 32% al 20%. El presidente Lai Ching-te expresó optimismo de lograr mejores condiciones en futuras negociaciones.
Una de las sorpresas fue Camboya, que tras intensas gestiones logró una reducción del 49% al 19%. Como parte del acuerdo, el país se comprometió a adquirir 10 aeronaves Boeing antes de finalizar el mes, y a no imponer aranceles a productos estadounidenses.
Tensiones con aliados históricos: Canadá, Oceanía y Europa
La reacción ha sido menos favorable en otras regiones. Canadá enfrentará una subida del 25% al 35% y el primer ministro Mark Carney criticó duramente a Trump, calificando la decisión como “arbitraria” y “desvinculada de la realidad comercial”. Alegó que la medida fue condicionada por factores políticos como la lucha contra el narcotráfico y el reconocimiento del Estado palestino.
En Oceanía, Nueva Zelanda vio incrementarse su tasa del 10% al 15%, y Australia ya carga un 50% sobre sus exportaciones de acero y aluminio. Ambos países manifestaron su rechazo, destacando que mantienen relaciones comerciales equilibradas con EE.UU.
Suiza lamentó un arancel del 39%, superior al 31% originalmente propuesto. El gobierno suizo calificó la medida como “unilateral e injustificada”.
Negociaciones abiertas
Noruega continúa en conversaciones con la Casa Blanca en busca de una exención total. El primer ministro Jonas Gahr Støre expresó que su país “no representa un riesgo para el comercio estadounidense” y espera una salida diplomática.
Por ahora, el mundo aguarda el próximo movimiento de Trump, mientras se aproxima la fecha clave del 12 de agosto, en la que podría intensificarse el conflicto comercial con China. Las implicaciones para la economía global siguen en desarrollo.
