Por Luis Hernández
SANTO DOMINGO. – Los abogados Rossy Montero y Eduardo Decena, representantes legales de la adolescente María Fernanda Guzmán Tejeda (17 años) y su madre Karina Yulissa Tejeda Pichardo, fallecidas en el trágico colapso del techo de la discoteca Jet Set, denunciaron este miércoles que los familiares de las víctimas no han recibido la ayuda prometida por el Gobierno dominicano.
“Vamos a hacerle un llamado a las autoridades competentes del Gobierno, que hizo el compromiso con esos familiares, que todavía no ha llegado ningún tipo de ayuda”, expresó el abogado Decena en nombre de los dolientes, quienes —según afirmó— se sienten abandonados y desprotegidos tras la tragedia.
Por su parte, la abogada Rossy Montero subrayó que representan a dos víctimas fatales, una de ellas una menor de edad, lo que pone en evidencia la falta de controles y la negligencia institucional que permitió el funcionamiento de un centro nocturno en condiciones peligrosas.
“La niña era una menor de 17 años. Eso denota que esas personas estaban funcionando como chivos sin ley, sin ningún tipo de supervisión”, sostuvo Montero al cuestionar duramente a las autoridades competentes por su omisión en el caso.
Las declaraciones fueron ofrecidas a las afueras del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde este miércoles se conocía la solicitud de medida de coerción contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del Jet Set, imputados por homicidio involuntario masivo tras la muerte de 236 personas el pasado 8 de abril, incluyendo 137 huérfanos y más de 180 heridos.
Los abogados advirtieron que, de no obtener respuesta inmediata por parte del Estado, acudirán a instancias internacionales para denunciar el abandono institucional hacia las familias afectadas por una de las peores tragedias civiles en la historia reciente del país.
