Campamento Militar 16 de Agosto, Santo Domingo. — En un esfuerzo sin precedentes para fortalecer la salud mental de sus tropas, el Ejército de República Dominicana, en coordinación con la Dirección de Capellanía del Ejército del Sur de los Estados Unidos (USARSOUTH), concluyó este 22 de mayo el primer entrenamiento en Manejo de Eventos Traumáticos (TEM), dirigido a soldados que participaron en las labores de rescate tras el colapso del techo en la discoteca Jet Set.
La jornada formativa, que tuvo lugar en el Campamento Militar 16 de Agosto del 20 al 22 de mayo, reunió a miembros de la Unidad Humanitaria y de Rescate (UHR), soldados del Ejército nacional y 14 capellanes castrenses, bajo la guía del padre Alexis Devers Reyes, capellán mayor del Ejército. Esta iniciativa marca un paso significativo en el reconocimiento institucional del impacto psicológico que enfrentan los cuerpos de respuesta ante catástrofes.
“El objetivo no es solo preparar a nuestros hombres y mujeres para actuar en medio del caos, sino también enseñarles a sanar cuando todo termina. La tragedia del Jet Set dejó cicatrices profundas, y este entrenamiento busca brindar herramientas para enfrentarlas con dignidad y resiliencia”, declaró un alto oficial del Ejército que participó en el evento.
El modelo TEM, desarrollado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, fue el eje del programa, que incluyó sesiones teóricas, dinámicas de grupo y talleres de sanación emocional. Los instructores del equipo de asuntos religiosos de USARSOUTH guiaron a los participantes en la identificación de síntomas postraumáticos, estrategias de afrontamiento y técnicas para integrar espiritualmente las experiencias vividas.
La capacitación concluyó con un emotivo encuentro grupal, donde soldados compartieron sus testimonios y emociones en un ambiente de respeto y contención. El testimonio de un miembro de la UHR que participó en las labores de rescate en Jet Set fue particularmente conmovedor: “Escuchar que no estamos solos, que es válido sentir dolor, fue tan liberador como haber salvado una vida aquel día”.
Esta formación representa el inicio de un programa continuo de apoyo emocional y espiritual en las Fuerzas Armadas dominicanas, en línea con prácticas internacionales de cuidado integral a personal de primera respuesta.
