Santo Domingo – Una denuncia penal explosiva sacude el círculo cercano del presidente Luis Abinader. El caso, actualmente bajo investigación, involucra directamente al asesor financiero de la Presidencia, Pablo Portes; al asesor político Mauricio de Vengoechea; al ex presidente de la Comisión de Recuperación de Bienes del Estado, Jorge Luis Polanco; y al magnate haitiano Gilbert Bigio, fundador del Grupo GB Group.
Según documentos a los que tuvo acceso este medio, los señalados estarían implicados en una trama de corrupción estructurada en torno a la emisión y manejo de licencias, cédulas y pasaportes dominicanos, con participación de empresas relacionadas al manejo de datos biométricos y de identidad oficial.
La denuncia detalla presuntos delitos de prevaricación, extorsión, lavado de activos y hasta vínculos con redes de narcotráfico internacional, lo que convierte este caso en uno de los más delicados y comprometedores para la actual administración.
EL CORAZÓN DEL ESCÁNDALO
Entre los aspectos más graves resaltados en la investigación figura el uso de información personal sensible de ciudadanos, supuestamente para enriquecer ilícitamente a través de contratos amañados con empresas vinculadas a los acusados. De acuerdo con la denuncia, parte de los fondos habrían sido canalizados a través de estructuras off-shore, incluyendo firmas asociadas a Gilbert Bigio.
La figura de Jorge Luis Polanco, ex titular de la Comisión para la Recuperación del Patrimonio Público, aparece también señalada por su presunta complicidad en desviar procesos legales para proteger intereses privados a cambio de favores políticos y económicos.
SILENCIO EN EL GOBIERNO
Hasta el momento, ninguno de los acusados ha ofrecido declaraciones públicas. El Palacio Nacional guarda silencio, mientras desde sectores de la oposición y organizaciones sociales ya se exige una investigación “independiente, profunda y sin interferencias”.
REPERCUSIONES REGIONALES
La mención del empresario haitiano Gilbert Bigio, considerado uno de los hombres más poderosos del Caribe y vinculado en el pasado a tramas financieras sospechosas, añade una dimensión internacional al caso. Algunos analistas advierten que esta red podría extenderse más allá de las fronteras dominicanas, tocando temas de seguridad regional, migración y soberanía digital.
