Por Yamilka Contreras.- La reciente expulsión del regidor Ángel María Álvarez Peguero, acusado de agredir sexualmente a su nieta durante cuatro años, ha generado indignación y conmoción tanto en la provincia de San Cristóbal como en toda la República Dominicana.
De acuerdo con las denuncias presentadas por la madre de la menor, los abusos comenzaron cuando la niña tenía apenas siete años, lo que ha motivado un fuerte clamor por justicia y protección de los derechos de los menores en la sociedad dominicana.
En medio de la controversia, la vicepresidenta Raquel Peña lideró un Congreso Iberoamericano sobre la familia, resaltando la importancia de rescatar los valores familiares y garantizar que los niños reciban la adecuada orientación de sus padres y abuelos.
Por su parte, la diputada del PRM, Soraya Suárez, calificó los hechos como “aberrantes y vergonzosos”, reafirmando la necesidad de que las instituciones protejan a los más vulnerables.
El arresto de Álvarez Peguero se realizó durante una actividad pública en Boca de Nigua, y actualmente permanece bajo custodia mientras se llevan a cabo las investigaciones correspondientes.
